Tras varias semanas de trabajo, llega el primer test de la temporada 2024 para los sénior del San Inazio. Es el momento de ir afinando la puesta a punto y para ello veremos trabajar conjuntamente, a las dos novenas sénior bilbaínas. Tanto el grupo de División de Honor, como el grupo de la 1ª División “A”, segunda categoría estatal, unirán sus efectivos para competir en esta serie de partidos. Por primera vez pisara el diamante de Rekalde el CBS Five Valladolid, equipo enclavado en el grupo noroeste de la 1ª División “A” y que acabo jugando la final en la edición 2023. Solo la falta de un terreno adecuado para albergar partidos de la máxima categoría ha impedido su presencia en la edición 2024 de la División de Honor. Seguro que sin tardar los veremos en dicha categoría, ampliando la geografía de la elite del beisbol estatal. La vista del equipo de vallisoletano al diamante bilbaíno, dentro del Trofeo Bilbao Hiria 2024, supondrá una buena piedra de toque para el Sani. Sabiendo que estos primeros meses del año son complicados por el clima, para la práctica del beisbol en Bizkaia y que el estado de forma optimo aun está muy lejos, es el momento de enseñar el trabajo realizado hasta la fecha.
Las previsiones climatológicas no son las mejores pero a pesar de ello la doble jornada está programada para el sábado 24 a partir de las 11:30 en el diamante bilbaíno. Aun queden varias semanas para el comienzo oficial en la máxima categoría pero sin duda, en este arranque, podremos ir vislumbrando lo que la campaña 2024 nos puede traer.
Ponemos en vuestras manos el calendario oficial de nuestro equipo de División de Honor para la temporada 2024 en su Fase de Clasificacion. Esta primera andadura constara de 10 jornadas y se completara con otrs 5 fechas en el segundo acto de la temporada. La Copa tendra su acomodo el ultimo fin de semana de Julio entre los cuatro mejores clasificados de la fase clasificatoria.
El Sani comenzara su andadura en Bilbao el proximo 9 de Marzo, recibiendo a partir de las 11:30 al siempre complicado Beisbol Barcelona.
Como cada año por estas fechas y condicionados por las vacaciones escolares navideñas, bajamos, aunque solo temporalmente, la persiana de nuestra Béisbol Eskola. Sin embargo, continuamos con nuentro compromiso de seguir promoviendo el entretenimiento de todas las niñas y niños de nuesro herrialde, ofreciéndoles un divertimento deportivo ameno y diferente para que sigan practicando nuestro deporte, con una actividad de lo más placentera y atractiva. Para ello, y también como cada año, hemos instalado en el Parque Infantil de Navidad del BEC, un magnífico y espléndido Tunel de Bateo hinchable que, como siempre, hará las delicias de jovenzuelas y jovenzuelos (hasta los 16 años) que se acerquen a practicar una de las acciones más bonitas y emocionantes del béisbol, como es la de batear, haciéndolo además, con un control riguroso y sin ningun tipo de de pelgro. Aitas, aitites y/o hermanos mayores, acompañar a vuestras pequeñas y pequeños a practicar de nuevo esta emocionante y dinámica actividad, en la seguridad que todas y todos disfrutaréis enormemente, ofreciéndoles la oportunidad de demostrar sus habilidades con el bate en la mano, frente a una máquina de lanzamientos. ¡Os esperamos!
Urtero bezala, eta Gabonetako oporrek baldintzatuta, gure Beisbol Eskolako pertsiana jaitsi dugu, aldi baterako bakarrik bada ere. Hala ere, herrialdeko haur guztien entretenimendua sustatzen jarraitzeko konpromisoarekin jarraitzen dugu, kirol dibertimendu atsegin eta desberdina eskainiz, gure kirola praktikatzen jarrai dezaten, jarduera atsegin eta erakargarri batekin. Horretarako, eta urtero bezala, BECeko Gabonetako Haur Parkean Bateo Tunel puzgarri bikain bat jarri dugu. Tunel horrek, beti bezala, beisboleko ekintza polit eta zirraragarrienetako bat praktikatzera hurbilduko diren gaztetxo eta gaztetxoen (16 urte arte) gozamena egingo du, hau da, bateatzea, kontrol zorrotza eginez eta pelgrorik gabe. Aitek, aititeek eta/edo anai-arreba nagusiek, zuen txiki eta txikiei jarduera zirraragarri eta dinamiko hau praktikatzen lagundu, guztiok izugarri gozatuko duzuen segurtasunean, batea eskuan dutela beren trebetasunak erakusteko aukera eskainiz, jaurtiketa-makina baten aurrean. Zuen zain gaude!
Mecagüeen… Decís que soy un cascarrabias, pero llegan estas fechas y “to´dios” me pide opariak, joer… Asi que como no os hayáis portau ongi, me vuelvo pa´la carbonera sin repartir, eh? Hala, URTE BERRION ON pa´todos
Olentzero jauna, como todos los años por estas fechas, de nuevo aparece cargado de regalos para todas y todos. Para las y los saniarras de pro y para quienes no lo son, incluso para quienes no se hayan portado todo lo bien que sería deseable, porque en el fondo, y no del saco sino de su corazón, alberga las mejores intenciones para todo el mundo. Además de los regalitos, también nos regala su afán y mejores deseos y anhelos para el nuevo año que ya asoma y está a puntito de dar comienzo. Pero él sabe que en estos especiales días de reuniones, de tiernos y fraternales abrazos en torno a una mesa familiar, triste y lamentablemente, en muchas de ellas siempre hay, al menos, una silla vacía, una ausencia que se hace notar y que se añora, pero Olentzero nos recuerda que quienes no están físicamente pero cotinúan en nuestra memoria, ni se han ido del todo, ni se irán nunca. SAN INAZIO BILBAO BIZKAIA, al finalizar este año y como siempre, se une a los buenos deseos del Cabonero cascarrabias y mantiene permanentemente en el recuerdo, con cariño y profundo respeto, a todas y todos que a lo largo de nuestra larga y familiar historia deportiva, han ido dejando esas sillas vacías. Que para todas y todos, para quienes sí están y de manera especial, para quienes forman parte de la familia saniarra, el próximo 2024 sea bueno y próspero y en la medida de lo posible, sea un año feliz.
Olentzero jauna, urtero egun hauetan bezala, denontzako opariz beteta agertzen da berriro. Aldeko saniarrentzat eta ez direnentzat, baita nahi bezain ongi portatu ez direnentzat ere, zeren funtsean, eta ez zakutik, baizik eta beren bihotzetik, mundu guztiarentzako asmorik onenak baitauzka. Oparitxoez gain, bere grina eta desio eta irrika hobeak ere oparitzen dizkigu urte berrirako. Baina badaki familia-mahai baten inguruko bilera, besarkada samur eta anaiarteko egun berezi hauetan, triste eta tamalez, askotan beti egoten dela, gutxienez, aulki huts bat, nabaritzen den eta faltan botatzen den absentzia bat, baina Olentzerok gogorarazten digu fisikoki ez daudenak baina gure oroimenean kotizatzen dutenak ez direla erabat joan, eta ez direla inoiz joango. SAN INAZIO BILBAO BIZKAIAk, urte honen amaieran eta beti bezala, Cabonero Cascarrabias taldearen desio onekin bat egiten du eta gure kirol historia luze eta familiarrean aulki horiek hutsik utzi dituzten guztiak gogoan mantentzen ditu, maitasunez eta errespetu sakonez. Guztiontzat, daudenentzat eta, bereziki, familia saniarra osatzen dutenentzat, datorren 2024a ona eta oparoa izatea eta, ahal den neurrian, urte zoriontsua izatea.
“A veces es necesario creer en lo imposible, nos da esperanza” (Luis Zueco en El tablero de la Reina)
Hay viajeros a quienes les gusta visitar bodegas de vino en general, bodegas jóvenes y especialmente, las bodegas centenarias. Viajeros que recorren con sumo interés sus instalaciones y a quienes agrada curiosear en las historias que se cuentan sobre ellas, relacionadas con el origen de su fundación y otras, y que de manera especial, les encanta conocer determinadas anécdotas y peculiaridades de interés que las caracterizan y las convierten en bodegas especiales. Así, tenemos por ejemplo, la curiosa historia de una de esas bodegas riojanas fundada en el año 1890 y que aún conserva la vetusta instalación eléctrica, en la que una larga pértiga de madera, con forma de ele invertida con dos polos de metal y de manera manual, conectaba (y a día de hoy sigue conectando) el encendido de la bodega. Se dice de ella, que fue la primera bodega del estado en dejar atrás para su iluminación, las velas de cera y los rústicos candiles de aceite. Curiosa y precisamente, en ese 1890, las localidades de Haro y Jerez de la Frontera, fueron las primeras poblaciones que alumbraron sus calles con luz eléctrica. De ahí viene la famosa frase de: “Ya llegamos a Haro, ya se ven las luces”. Pero también hay viajeros curiosos a quienes les agrada visitar “bodegas de agua”, tan sanas y saludables, o más, que aquellas otras que elaboran y embotellan los zumos de la uva. Bodegas de agua, como la recientemente visitada por nuestro Club que, además de embotellar su propia agua minero medicinal “de forma amable y sumamente cuidada”, también refiere curiosas e interesantísimas anécdotas e historias contrastadas y refrendadas por viejos manuscritos aún conservados. Lo que ahora es una “bodega de agua”, antaño era un célebre y selecto balneario ubicado en el viejo barrio de Alzola, perteneciente a la localidad guipuzcoana de Elgóibar. En sus distinguidas instalaciones se daban cita, además de egregios personajes, monjas y curas, monarcas y lacayos y por supuesto, también se citaban (o aparecían sin cita) pequeños “personajillos” con larga cola y cuatro patas. Precisamente y referido a uno de ellos, con nombre propio y castizo, versa una de las más curiosas historias del citado balneario, la Historia del Ratoncito Pérez. Pero esta breve historia tiene otros dos personajes reales, personajes de verdad. Uno de ellos, auténticamente regio, el otro, con larga sotana negra jesuitina y complementada con guerriko de color rojo que, curiosamente, había nacido en Jerez de la Frontera. Esta es la curiosa historia de un sagutxu vasco que se convirtió en el bienhechor del bienestar emocional de millones de niños del amplio universo. Veamos pues. El pequeño cuadrúpedo, se llamaba Pérez, al de la sotana lo denominaban Padre Coloma y el regio, era nada más y nada menos que un monarca, el decimotercer Alfonso, Alfonso XIII. Cuentan los manuscritos hallados en aquel histórico balneario, que el Padre Coloma, el llamado “Jesuita de los balnearios distinguidos” (por cierto, cura nada hagiográfico) y que ciertas crónicas de la época referían que al parecer, no hacía vida conventual, se encontraba en Alzola, hospedado como mentor espiritual del futuro monarca. El niño-rey, aquejado permanentemente por el excesivo y caprichoso ataque por el abuso de la sacarosa que castigaba inmisericordiosamente su infantil dentadura, lloraba desconsolado por la nueva pérdida de otro de sus molares. Ni Doña María Cristina, procedente del Imperio Austriaco y a la sazón, vientre y ubre que fue del ínclito reyecito, ni todos los acólitos y lacayos que la rodeaban, conseguían calma alguna para la tristeza y desconsuelo del pequeño príncipito. Tan solo la oportuna, conveniente y acertada ocurrencia del jesuita, salvó las desdichas del regio Alfonso.
El Padre Coloma, que reposaba holgadamente en una de las estancias anejas a las dependencias reales (“dicen” que no holgaba, sino descansaba y reflexionaba espiritualmente), en una de esas noches de reflexión, observó cómo un vivaz sagutxu recorría velozmente su estancia, transportando en su hocico un pequeño pedazo de comida robada, de color blanquecino, que al de la sotana le pareció y sugirió que pudiera ser, pero no era, un diente humano. La utópica pero ambiciosa imaginación del jesuita, cual brote de tierna hoja de planta, eclosionó de inmediato, llegando a la conclusión de que, en ese momento, había encontrado el excelente y definitivo motivo para distraer y endulzar los ánimos de su pequeño y real protegido. Esa noche decidió cerrar sus libros de santa lectura y reflexión cristiana, se sentó en la silla de su celda, que no era silla, sino orejero, ni era celda sino aposento y despacho, y dio rienda suelta, sin moderación ni medida a su fantasía creativa y comenzó a crear. Y creó. Creó e inventó un cuento infantil que, aquella misma mañana, regalaría al decimotercer Alfonso de todas las Españas, para consolarlo por sus aflicciones. Puesto que conocía con suficiencia a Alfonsito, sabía con certeza que la historia que acaba de inventarse, le iba a resultar graciosa y llenaría de ánimo su desconsuelo dental. Supo de antemano que aquella párvula fantasía iba a proporcionar al soberanito, entretenimiento y diversión, incluso relajo suficiente para sus penas. Y a fe que lo consiguió, dada la algazara que provocó en el hijo de Doña María Cristina, la reina consorte. Al príncipe Don Alfonso León Fernando María Santiago Isidro Pascual Antón de Borbón y de Habsburgo-Lorena, entonces niño y más tarde rey, a partir de aquel momento y luego del oportuno conocimiento y lectura del cuento, no le importó seguir perdiendo dientes (y más tarde la corona real) puesto que había hallado consuelo emocional y encontrado un amigo imaginario que, con cada pérdida dental, le obsequiaba con maravillosos regalos. Así, con el cuentecito, don Alfonso obtuvo una gran recompensa y el Padre Coloma… la suya. La que fuera, y la que fue. Pero esa es otra historia.
La historia, breve pero real (nunca mejor dicho) que aquí hemos contado, es la referida a desconsolados lloros y dolores por pérdidas dentales infantiles, mitigados por la imaginación de un hombre con sotana y faja roja, (que creyó lo imposible), a ciertos acontecimientos sucedidos (y refrendados) en un balneario de nuestro herrialde, y ocasionados por un pequeño sagutxu, vasquito él, que se convirtió en un cuento universal que todos conocemos y que desde esta página, y ahora, no es menester desgranar: “El cuento del Ratoncito Pérez” Un roedorzuelo vasco que bien se pudo haber llamado Iñaki, Pello o Aitor y un balneario llamado Altzola que llegó a contar con estación de tren y estafeta de correos propias, son los orígenes de esta sucinta historia, fueron el origen del cuento del ratoncito que continúa canjeando regalos por dientes de leche. ¿Además de viejos manuscritos y gruesos muros de piedra, en el pueblo de Altzola se habrá encontrado el arsenal dentario de Pérez? Chi lo sa.
La mañana de hoy lunes 30 de Octubre, puede anotarse en la agenda del Club, con letras mayúsculas y en negrita.
Una delegación del SAN INAZIO BILBAO BIZKAIA, encabezada por nuestro presidente, Fernando San Andrés, junto con el incombustible responsable deportivo, Kepa Pocero, acompañados de uno de los históricos saniarras de pro y antiguo presidente, Miguel Rubio y del igualmente saniarra y gran colaborador de la entidad, Jose Sordo, ha girado visita de cortesía a las instalaciones de ALZOLA BASQUE WATER.
Aguas Alzola, el agua de nuestro país, embotellada de forma amable y sumamente cuidada, procedente de un manantial natural propio, que ya desde principios del siglo XIX era usada y consumida, dada la oferta de sus propiedades minero medicinales y que a mediados del mismo, fue declarada de “utilidad pública”, ha abierto esta mañana sus puertas y su historia, a nuestra delegación oficial. De la mano de su Director General, Patxi Casal y luego de un interesantísimo repaso histórico referido a la apertura en 1846 del inicialmente denominado “Balneario de Urberuega”, la delegación saniarra ha recorrido las modernas y actuales instalaciones (recientemente recuperadas del inmisericorde castigo de imprevistas inundaciones) y desde luego disfrutado, y mucho, de la observancia de las históricas estructuras y sus orígenes, cuidadosamente conservadas. Estructuras de piedra, adobe y agua. Agua sanadora. Referían los pioneros y fundadores que eran aguas milagrosas, refrendadas, al tiempo, por las analíticas sanitarias oficiales de la época que indicaban, eran cuasi milagreras. Aguas que al parecer fueron milagrosamente “curadoras” de múltiples y diferentes enfermedades del cuerpo y que, en aquellas instalaciones y entonces, también cuidaban del alma. El repaso visual, acompañado de una profusión de anécdotas y vivencias balnearias, aliñadas con curiosas e interesantes historias que finalmente se han incrustado en el acervo popular (de las que en próximos días hablaremos), ha dado como resultado una más que interesante, emocionante y emotiva visita. Si inicialmente las aguas del balneario eran curativas, las que actualmente embotella y distribuye esta marca comercial, dirigidas a la salud pública, no le andan a la zaga. Es muy probable que este primer contacto con quien fue un excelente cátcher saniarra, y ahora responsable de Basque Water, pueda ser el primer paso y el inicio de una probable y futura relación de cooperación entre el deporte de alto nivel e integración social que representa el SANI, con la demostrada apuesta por la salud en general, y físico deportiva en particular, de Aguas Alzola, nuestro agua de cabecera. Que así sea.