Saiatu Sanirekin.
Egun eta partaidetza gutxi geratzen dira
Ez despistatu!
Prueba suerte con el Sani.
Ya quedan pocos dias y pocas participaciones
¡no te despistes!
Saiatu Sanirekin.
Egun eta partaidetza gutxi geratzen dira
Ez despistatu!
Prueba suerte con el Sani.
Ya quedan pocos dias y pocas participaciones
¡no te despistes!
Historias de “bodegas”…
“A veces es necesario creer en lo imposible, nos da esperanza” (Luis Zueco en El tablero de la Reina)
Hay viajeros a quienes les gusta visitar bodegas de vino en general, bodegas jóvenes y especialmente, las bodegas centenarias.
Viajeros que recorren con sumo interés sus instalaciones y a quienes agrada curiosear en las historias que se cuentan sobre ellas, relacionadas con el origen de su fundación y otras, y que de manera especial, les encanta conocer determinadas anécdotas y peculiaridades de interés que las caracterizan y las convierten en bodegas especiales.
Así, tenemos por ejemplo, la curiosa historia de una de esas bodegas riojanas fundada en el año 1890 y que aún conserva la vetusta instalación eléctrica, en la que una larga pértiga de madera, con forma de ele invertida con dos polos de metal y de manera manual, conectaba (y a día de hoy sigue conectando) el encendido de la bodega.
Se dice de ella, que fue la primera bodega del estado en dejar atrás para su iluminación, las velas de cera y los rústicos candiles de aceite.
Curiosa y precisamente, en ese 1890, las localidades de Haro y Jerez de la Frontera, fueron las primeras poblaciones que alumbraron sus calles con luz eléctrica.
De ahí viene la famosa frase de: “Ya llegamos a Haro, ya se ven las luces”.
Pero también hay viajeros curiosos a quienes les agrada visitar “bodegas de agua”, tan sanas y saludables, o más, que aquellas otras que elaboran y embotellan los zumos de la uva.
Bodegas de agua, como la recientemente visitada por nuestro Club que, además de embotellar su propia agua minero medicinal “de forma amable y sumamente cuidada”, también refiere curiosas e interesantísimas anécdotas e historias contrastadas y refrendadas por viejos manuscritos aún conservados.
Lo que ahora es una “bodega de agua”, antaño era un célebre y selecto balneario ubicado en el viejo barrio de Alzola, perteneciente a la localidad guipuzcoana de Elgóibar.
En sus distinguidas instalaciones se daban cita, además de egregios personajes, monjas y curas, monarcas y lacayos y por supuesto, también se citaban (o aparecían sin cita) pequeños “personajillos” con larga cola y cuatro patas.
Precisamente y referido a uno de ellos, con nombre propio y castizo, versa una de las más curiosas historias del citado balneario, la Historia del Ratoncito Pérez.
Pero esta breve historia tiene otros dos personajes reales, personajes de verdad.
Uno de ellos, auténticamente regio, el otro, con larga sotana negra jesuitina y complementada con guerriko de color rojo que, curiosamente, había nacido en Jerez de la Frontera.
Esta es la curiosa historia de un sagutxu vasco que se convirtió en el bienhechor del bienestar emocional de millones de niños del amplio universo.
Veamos pues.
El pequeño cuadrúpedo, se llamaba Pérez, al de la sotana lo denominaban Padre Coloma y el regio, era nada más y nada menos que un monarca, el decimotercer Alfonso, Alfonso XIII.
Cuentan los manuscritos hallados en aquel histórico balneario, que el Padre Coloma, el llamado “Jesuita de los balnearios distinguidos” (por cierto, cura nada hagiográfico) y que ciertas crónicas de la época referían que al parecer, no hacía vida conventual, se encontraba en Alzola, hospedado como mentor espiritual del futuro monarca.
El niño-rey, aquejado permanentemente por el excesivo y caprichoso ataque por el abuso de la sacarosa que castigaba inmisericordiosamente su infantil dentadura, lloraba desconsolado por la nueva pérdida de otro de sus molares.
Ni Doña María Cristina, procedente del Imperio Austriaco y a la sazón, vientre y ubre que fue del ínclito reyecito, ni todos los acólitos y lacayos que la rodeaban, conseguían calma alguna para la tristeza y desconsuelo del pequeño príncipito.
Tan solo la oportuna, conveniente y acertada ocurrencia del jesuita, salvó las desdichas del regio Alfonso.
El Padre Coloma, que reposaba holgadamente en una de las estancias anejas a las dependencias reales (“dicen” que no holgaba, sino descansaba y reflexionaba espiritualmente), en una de esas noches de reflexión, observó cómo un vivaz sagutxu recorría velozmente su estancia, transportando en su hocico un pequeño pedazo de comida robada, de color blanquecino, que al de la sotana le pareció y sugirió que pudiera ser, pero no era, un diente humano.
La utópica pero ambiciosa imaginación del jesuita, cual brote de tierna hoja de planta, eclosionó de inmediato, llegando a la conclusión de que, en ese momento, había encontrado el excelente y definitivo motivo para distraer y endulzar los ánimos de su pequeño y real protegido.
Esa noche decidió cerrar sus libros de santa lectura y reflexión cristiana, se sentó en la silla de su celda, que no era silla, sino orejero, ni era celda sino aposento y despacho, y dio rienda suelta, sin moderación ni medida a su fantasía creativa y comenzó a crear. Y creó.
Creó e inventó un cuento infantil que, aquella misma mañana, regalaría al decimotercer Alfonso de todas las Españas, para consolarlo por sus aflicciones.
Puesto que conocía con suficiencia a Alfonsito, sabía con certeza que la historia que acaba de inventarse, le iba a resultar graciosa y llenaría de ánimo su desconsuelo dental. Supo de antemano que aquella párvula fantasía iba a proporcionar al soberanito, entretenimiento y diversión, incluso relajo suficiente para sus penas.
Y a fe que lo consiguió, dada la algazara que provocó en el hijo de Doña María Cristina, la reina consorte.
Al príncipe Don Alfonso León Fernando María Santiago Isidro Pascual Antón de Borbón y de Habsburgo-Lorena, entonces niño y más tarde rey, a partir de aquel momento y luego del oportuno conocimiento y lectura del cuento, no le importó seguir perdiendo dientes (y más tarde la corona real) puesto que había hallado consuelo emocional y encontrado un amigo imaginario que, con cada pérdida dental, le obsequiaba con maravillosos regalos.
Así, con el cuentecito, don Alfonso obtuvo una gran recompensa y el Padre Coloma… la suya. La que fuera, y la que fue.
Pero esa es otra historia.
La historia, breve pero real (nunca mejor dicho) que aquí hemos contado, es la referida a desconsolados lloros y dolores por pérdidas dentales infantiles, mitigados por la imaginación de un hombre con sotana y faja roja, (que creyó lo imposible), a ciertos acontecimientos sucedidos (y refrendados) en un balneario de nuestro herrialde, y ocasionados por un pequeño sagutxu, vasquito él, que se convirtió en un cuento universal que todos conocemos y que desde esta página, y ahora, no es menester desgranar:
“El cuento del Ratoncito Pérez”
Un roedorzuelo vasco que bien se pudo haber llamado Iñaki, Pello o Aitor y un balneario llamado Altzola que llegó a contar con estación de tren y estafeta de correos propias, son los orígenes de esta sucinta historia, fueron el origen del cuento del ratoncito que continúa canjeando regalos por dientes de leche.
¿Además de viejos manuscritos y gruesos muros de piedra, en el pueblo de Altzola se habrá encontrado el arsenal dentario de Pérez?
Chi lo sa.
La mañana de hoy lunes 30 de Octubre, puede anotarse en la agenda del Club, con letras mayúsculas y en negrita.
Una delegación del SAN INAZIO BILBAO BIZKAIA, encabezada por nuestro presidente, Fernando San Andrés, junto con el incombustible responsable deportivo, Kepa Pocero, acompañados de uno de los históricos saniarras de pro y antiguo presidente, Miguel Rubio y del igualmente saniarra y gran colaborador de la entidad, Jose Sordo, ha girado visita de cortesía a las instalaciones de ALZOLA BASQUE WATER.
Aguas Alzola, el agua de nuestro país, embotellada de forma amable y sumamente cuidada, procedente de un manantial natural propio, que ya desde principios del siglo XIX era usada y consumida, dada la oferta de sus propiedades minero medicinales y que a mediados del mismo, fue declarada de “utilidad pública”, ha abierto esta mañana sus puertas y su historia, a nuestra delegación oficial.
De la mano de su Director General, Patxi Casal y luego de un interesantísimo repaso histórico referido a la apertura en 1846 del inicialmente denominado “Balneario de Urberuega”, la delegación saniarra ha recorrido las modernas y actuales instalaciones (recientemente recuperadas del inmisericorde castigo de imprevistas inundaciones) y desde luego disfrutado, y mucho, de la observancia de las históricas estructuras y sus orígenes, cuidadosamente conservadas.
Estructuras de piedra, adobe y agua. Agua sanadora.
Referían los pioneros y fundadores que eran aguas milagrosas, refrendadas, al tiempo, por las analíticas sanitarias oficiales de la época que indicaban, eran cuasi milagreras.
Aguas que al parecer fueron milagrosamente “curadoras” de múltiples y diferentes enfermedades del cuerpo y que, en aquellas instalaciones y entonces, también cuidaban del alma.
El repaso visual, acompañado de una profusión de anécdotas y vivencias balnearias, aliñadas con curiosas e interesantes historias que finalmente se han incrustado en el acervo popular (de las que en próximos días hablaremos), ha dado como resultado una más que interesante, emocionante y emotiva visita.
Si inicialmente las aguas del balneario eran curativas, las que actualmente embotella y distribuye esta marca comercial, dirigidas a la salud pública, no le andan a la zaga.
Es muy probable que este primer contacto con quien fue un excelente cátcher saniarra, y ahora responsable de Basque Water, pueda ser el primer paso y el inicio de una probable y futura relación de cooperación entre el deporte de alto nivel e integración social que representa el SANI, con la demostrada apuesta por la salud en general, y físico deportiva en particular, de Aguas Alzola, nuestro agua de cabecera.
Que así sea.

CONSIDERACIONES…….
“Os advierto Sancho, que la vuestra ínsula de Barataria es de bastante imaginar, más no es de real existencia ni ha de ser per saecula saeculorum”
La Ciudad del Béisbol de Benamejí no es Barataria ni tampoco es necesario imaginarla. Resulta ser un emotivo lugar de encuentro, para el disfrute del ocio y del deporte ubicado en una localidad, real, agradable y gratamente acogedora.
Así lo hemos podido comprobar durante estas dos últimas ediciones coperas celebradas en sus instalaciones deportivas en las que ha sobresalido, tanto la excelencia de su entramado organizativo, como sobre todo, el atento, amable y considerado trato dispensado por todos y cada uno de los miembros de su estructura, que debería proporciona una sana envidia a cualquier otra organización deportiva.
Se ha notado y percibido la absoluta e insuperable disposición del Club Béisbol Benamejí, anfitrión del evento, así como del inestimable apoyo de la institución municipal que ha dado como resultado, una vez más, que la organización de la segunda competición más importante del béisbol estatal, haya sido todo un éxito.
Sería injusto reseñar reproche alguno.
Desde luego, son ciertas y reales las bondades referidas, aunque existen algunas cuestiones relevantes que también resultan necesarias poner en valor.
Sin menosprecio de la calidad y del perfecto estado de su diamante, hay que tener en cuenta determinados aspectos técnicos estructurales, con influencia en la seguridad de los deportistas como son los obstáculos, protegidos o no, existentes dentro del terreno de juego, sin olvidar las dimensiones del mismo, innegable hecho corroborado por el amplio número de cuadrangulares bateados en todos los juegos, como acciones propias de partidos de alto nivel técnico.
Y es a partir de aquí, donde sí que procede realizar, al menos algunas reflexiones que deberían ser tenidas en cuenta, en general y sobre todo, por parte del máximo órgano rector de nuestro deporte que, una vez más, se ha encogido de hombros y colocado de perfil, delegando en el hacer de terceros, y sin rechistar, la organización de esta más que importante y relevante competición, sin ni siquiera considerar otras opciones o alternativas.
Opciones y alternativas que podrían y deberían ser objeto de la atención de la RFEBS, con el objetivo único de optimizar la oferta benamejicense u otra y que inevitablemente, nos obligan a realizar ciertas consideraciones, como por ejemplo que:
Benamejí se encuentra situada a 90 km de distancia de Córdoba capital, a casi 1000 km de Barcelona, 840 de Bilbao, 825 de Pamplona, 750 de Zaragoza y a 580 de Valencia, sin olvidar que el aeropuerto más cercano se encuentra ubicado a 84 km del pueblo y en la provincia de Málaga.
¿Por qué la referencia a la distancia kilométrica entre Benamejí y estas localidades? Sencillamente porque son aquellas en las que residen, hoy por hoy, los equipos susceptibles de participar en el campeonato copero.
Y como hablamos de consideraciones, deberemos hablar también de sugerencias, que al parecer es la única alternativa que disponen los clubes, más allá de presentarlas en la Asamblea General anual que, como siempre, caen en saco roto.
Veamos tan solo, una de esas alternativas.
Madrid dispone de un histórico y magnífico estadio, renovado recientemente, cuya estructura e instalaciones reúnen sobradamente las condiciones mínimas para la celebración, con absoluta solvencia, de un evento como el que nos venimos refiriendo, a lo que hay que añadir el importante dato de que las distancias entre las cinco localidades citadas y Madrid, quedarían reducidas prácticamente a la mitad, en casi todos los casos, favoreciendo incluso el desplazamiento por vía aérea del representante canario.
La opción de intentar reducir distancias kilométricas, no está sustentada en un mero capricho, sino basada en un elemental criterio de salud y seguridad personal, reduciendo por ello y por tanto, el riesgo en los desplazamientos por carretera, pudiendo considerar la posibilidad de desplazamientos con la permuta del transporte privado, por el público, como pueden ser el avión, los autobuses de línea regular, el ferrocarril convencional e incluso el AVE, como el que se dispone en tres de las provincias citadas.
Por todo ello y bastante más, el estadio madrileño de LA ELIPA pudiera ser, como punto neurálgico, el diamante ideal para convertirse en sede permanente de la competición copera.
Pero claro, las gestiones a realizar requieren mucho mimo, bastante dedicación, trabajo, esfuerzo y sacrificio y al parecer y por lo visto, resulta mucho más sencillo, esperar a que lluevan las ofertas y si es posible, que éstas sean a coste cero.
Por ese motivo, en los dos últimos años, solamente ha llegado una, la de Córdoba.
Pero retrocedamos a Benamejí por un momento, o por varios, y por continuar con el fundamental aspecto de la salud de los deportistas inmersos en una competición en régimen de concentración, sin olvidar la más que probable necesidad de asistencia médica urgente y cercana.
Es notorio, a la vez que insalvable, el grave problema que esta localidad padece en lo referido a la escasa y precaria oferta de plazas hoteleras, que originan un grave problema para el descanso necesario, antes y después de la disputa de largos encuentros como son los de nuestro deporte, máxime si se trata, como en el caso que nos ocupa, de una competición de alto nivel que presenta una mayor exigencia.
Una oferta que no cubre suficientemente, ni de manera adecuada, la necesidad de alojamiento para las cuatro numerosas delegaciones de los equipos participantes y a las que hay que añadir la de los miembros que integran el equipo arbitral y de anotación, así como la de los de la representación oficial y probables invitados de honor.
Prácticamente cualquier capital de provincia, proporciona mayores posibilidades de alojamiento que las que se han dispuesto en estas dos últimas ediciones coperas, sin la necesidad de tener que recurrir a bungalós de campings cercanos
Pero todo lo que hasta ahora se detalla, puede parecer un reproche a la localidad cordobesa, a sus gentes, o al club anfitrión, antes al contrario. Y quienes deseen utilizar ese argumento, deben dirigirlo en todo caso, a los creadores de ese seudónimo impuesto y no consensuado, empecinadamente denominado SBL – amateur-, que pretende emular a la MLB –profesional-.
Es de Perogrullo resaltar que tanto el mensaje cuanto más el contenido de estas siglas presentan, hoy por hoy, una diametral distancia entre sí.
Una Spanish Baseball League, que se olvida del carácter amateur de la misma, como olvida lo inapropiado que resulta desarrollar una competición deportiva en unas fechas y en una ubicación geográfica, en las que las altísimas e insoportables temperaturas, inciden gravemente y con carácter de alta peligrosidad para la salud física y hasta mental, de las personas.
Precisamente por ese motivo, en ese lugar y fechas, la actividad laboral está obligatoriamente regulada por ley de rango superior ineludible y en determinado horario, prohibida.
La misma SBL que también olvida y no tiene en cuenta el citado amateurismo de los clubes que la componen y que se ven obligados a competir durante una larga temporada, con un altísimo coste económico y afrontando además, las dificultades de una problemática laboral que afecta al rendimiento de los equipos y por tanto a la calidad de la propia competición.
Son los mismos responsables de esas siglas, los que también olvidan que evolucionar no significa introducir cambios y modificaciones caprichosas en los calendarios, con la cuestionable motivación de rellenar el mayor espacio-tiempo con mucha más actividad pelotera.
Es el mismo organismo federativo el responsable de poner palos en las ruedas para la creación de la insistentemente reclamada “Bolsa Arbitral”, que relajaría en gran medida la precaria economía de los clubes, que son quienes soportan estoicamente su elevado coste y en muchos casos también y por ello, la arbitrariedad de muchas de las designaciones arbitrales.
Unas designaciones supeditadas exclusivamente a una cuestión pecuniaria, que obligan también a los colegiados a verse recluidos en sus respetivas comunidades, trabajando casi siempre en los mismos diamantes y viendo coartadas sus posibilidades de mayor y mejor rodaje profesional, así como creando inoportunas suspicacias que en numerosas ocasiones revolotean a su alrededor.
Y si de señores colegiados hablamos, resulta inaceptable que en un obstinado y estéril intento de emular, sin conseguirlo, a otras ligas profesionales, aquellos que se colocan de perfil en tantas ocasiones, en ésta, en la más importante competición estatal por concentración, optan por escatimar presupuesto con la decisión de designar tan solo a tres oficiales, para trabajar en cuatro partidos durante las 48 horas que dura la misma.
Pero claro, en este caso la cuestión económica es responsabilidad de la RFEBS y es ella quien debe afrontar su coste, considerando sin embargo, absolutamente baladí, el hecho de que durante toda la temporada, son los clubes quienes se hacen cargo de afrontar la cuestión de los dineros arbitrales.
Pero, en fin, para dar carpetazo temporal a este capítulo de “consideraciones” referidas, únicamente, a la celebración de este importantísimo tornero oficial de béisbol que daría para rellenar muchas páginas, ésta, que es parte pero que no se especializa precisamente en la crítica por la crítica, finaliza las alusiones incómodas pero ciertas, haciendo referencia a otra básica cuestión que también han descuidado con notoriedad los responsables federativos y es la que apunta a la promoción publicitaria de la Copa.
Nos atrevemos a indicar que prácticamente ningún medio de comunicación de ámbito generalista, ni siquiera los especializados, tanto en prensa como en radio y/o televisión, se han hecho eco de la difusión del evento.
Del mismo modo que hicieron los medios técnicos propios, que no habían publicado hasta un puñado de horas previas al comienzo del torneo, que los encuentros iban a ser retransmitidos vía streaming. Solo los avezados y fanáticos detectives amantes del beisbol estatal, descubrieron a través de la web de la WBSC (más tarde publicada por la Rfebs) que el desarrollo de la competición copera, iba a poder ser visualizada a través de este medio.
Y se visualizó, para disfrute y regocijo de nativos y foráneos, como no debía de ser de otra manera.
Con la grata sorpresa de escuchar la voz del veterano y espléndido narrador de pelota caribeña, Modesto Agüero, (suponemos que en este caso con carácter de voluntariado y no de profesional) y que de no ser por las imágenes que se visualizaban, transportaba con la mente y la ilusión hasta la pelota de la mayor de las Antillas. El mismo que ya desde el comienzo de la retransmisión de la segunda semifinal, inclinaba su apuesta por uno de los contendientes, actitud impropia, por otra parte, de una voz autorizada, sí, pero no con un origen de narrativa oficialmente imparcial.
Aun así, un maestro del micrófono deportivo como él, amenizó adecuadamente las retransmisiones, barnizándolas con profusión de información estadística personal de todos los peloteros. Agüero sí que estuvo a la altura requerida por las circunstancias.
Finalmente y como tampoco se trata de seguir metiendo dolorosos garbanzos dentro de zapato ajeno, volteamos la página hacia la izquierda para epilogar con dos frases, correspondientes, una al mundo jurídico y otra, al del acervo popular.
“Señorías, contra estos hechos demostrados, que no especulaciones, no cabe recurso posible” y, “La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero”.
Nosotros decimos, y hemos dicho, la verdad
La Copa ha finalizado y la temporada 2023 ha bajado la persiana, aunque mucho nos tememos que los problemas, los de siempre, seguirán estando “ahí”, porque somos conscientes de que las lamias solo son seres mitológicos y cruzar los dedos no servirá para que, por arte de birlibirloque, los problemas desaparezcan o se evaporen.
Nosotros, no obstante, seguiremos confiando y sobre todo, seguiremos trabajando.
Gora SANI.
Y LA UTOPÍA
Doña Rosita La Soltera no conocía la esperanza y tampoco conocía a Winston Churchill, a quien le parecía que lo más útil era ser optimista y positivo.
Eduardo Galeano que probablemente no conociera a una y otro, consideraba la utopía como algo positivo toda vez que, ésta, al menos sirve para caminar… Caminar en su búsqueda.
¿Quién no recuerda el título de aquel dramático western americano?
Aunque la trama del mismo nada tiene que ver con lo sucedido en la tarde del sábado en el diamante de la Ciudad del Béisbol de Benamejí, el título de ese film puede acercarnos a imaginar la situación que vivió el mentor de nuestra novena, pocas horas antes de partir hacia Córdoba, caminando en busca de la utopía de conseguir triunfos en las semifinales de la Copa 2023.
El “peligro”, es en lo referido a enfrentarse de nuevo y a un solo partido, a los valencianos de Astros, mientras que la “soledad” se relaciona con el sentimiento de tristeza y resignación de verse y contar, a última hora, con un equipo cruelmente diezmado por las bajas de varios de sus titulares.
Soledad que se agudiza cuando no es de conveniencia airear la situación de inferioridad, en evitación de crear alerta innecesaria ante sus rivales.
Kepa Pocero tenía la misión de encarar una competición con un roster minorado en cantidad, con las ausencias de varios de sus indiscutibles titulares. Alguna de ellas por lesión y otras, motivadas por obligaciones laborables insalvables.
Dejaba en casa a dos de sus lanzadores, uno de ellos perteneciente al grupo de cabeza con más victorias obtenidas en la liga regular y tan necesarios ambos, para competir con éxito, rigor y solvencia en un certamen de tal relevancia.
Tampoco podía facturar las maletas del titular de su receptoría, ni las de quien había defendido durante la temporada la titularidad de la segunda almohadilla.
Las perladas gotas de sudor que recorrían la frente del veterano rector saniarra, tenían menos que ver con los 38 grados de calor de Benamejí, que con la temperatura de su encéfalo ante el reto de la complicada confección de un lineup garante, en tan severas circunstancias.
Ante la obligada necesidad de no poder contar con el poder ofensivo de dos de sus ausentes y ante el riesgo de necesitar la más que probable ayuda y refresco de su montículo, Pocero se decide por encargar la defensa de la receptoría al veterano Kreisber Auciello, sustituyéndolo en la esquina caliente por el no menos veterano Fidel Torres “Mañé”.
Pero aún le quedaba cubrir la baja de la delicada segunda base y finalmente, opta por Daniel González.
Claro que, si sobre el montecillo de lanzar debe colocar a Elio Silva, su abridor estrella, considera necesario darle el respiro bateador y encomienda esta misión al bisoño Manuel Crespo Bastidas, a quien por cierto, en ningún momento le temblaron las manos asiendo su madero y compareciendo en el cajón de bateo, en sus enfrentamientos contra los poderosos serpentineros Yosbany Torres y René Mazzocchi.
El primero de ellos castigó con ocho ponches en 6.0 IP, pero no pudo evitar que los celestes le anotaran 6 carreras, como tampoco pudo evitar que Yoel Caballero y Moisés Grance le sacudieran dos misiles seguidos en sus dos primeras comparecencias, para que Daniel Moreno los empujara a pisar la goma de home y lograran las dos primeras anotaciones del partido.
Tampoco pudo evitar que en la 2ª entrada, la pericia de Crespo Bastidas, empujara a Mañé hasta la almohadilla de 2ª, y consiguiera que Daniel González, que le acababa de mojar la oreja con otro sencillo, anotara la tercera carrera y “el niño Crespo” obtuviera su primera remolcada.
La segunda carrera y el segundo RBI, vino de la mano de Yoel Caballero que con un contundente pepino de dos bases, llevara también a Mañé a pisar el pentágono de goma, por cuarta vez.
Con un 4 x 0 favorable a los saniarras, tuvo que venir Blake Ochoa a fastidiar la fiesta de un partido encarrilado, conectando un batazo de cuatro bases que, junto con el sencillo de Cayones Blanco y su posterior carera, cerraba el segundo inning con un 4 x 2 que continuaba siendo favorable a nuestros intereses.
No cejaron en su empeño los valencianistas y volvieron a notar una más en el 3º y otras dos en el 4º, poniendo un peligroso número cinco en su casillero.
Pero ahí estaba Leo Correa que, en la 5ª entrada, aferrando su madero con fuerza, sacudió un larguísimo batazo que perdió la pelota más allá de los límites del diamante y proporcionaba el respiro del empate a 5. Un empate que, a continuación, Daniel Moreno se encargó de deshacer, volviendo a sacudirle a Yosbany Torres, otro cuadrangular de mérito, pintando de nuevo el marcador de color azul celeste, con 6 carreras por 5.
Claro que ese desdichado número 5, fue el que aprovecharon los arroceros del río Turia para endosarle a Silva dos carreras, sumadas a las tres con las que castigaron a su relevo Leonel Mendoza.
Astros acababa de sentenciar un juego que SANI había ido elaborando con precisión y confianza, a pesar del recio cesto que Pocero se había visto obligado a confeccionar con unos improvisados y más que delicados mimbres.
Y lo sentenció porque al cierre de la 6ª entrada, con varios boletos concedidos desde el montículo bilbaíno y algunos inocentes wildpitchs, conseguirían anotar dos nuevas carreras, a pesar de que Leonel Mendoza castigó tres veces en home y evitó con ello que los naranjeros continuaran anotando.
Ahora, para comenzar el 7º inning, el luminoso era de color totalmente naranja y reflejaba un descorazonador 12 x 6.
Pero aún quedaba por entrar en acción Giovanni Ramírez que refrescó el montecillo y con otros 4 ponches valencianistas en sus dos entradas trabajadas, impidió que la factura aumentara su precio y se bajó de la loma sin carreras anotadas.
Quedaba también, el trabajo bateador saniarra, en su última oportunidad al bate y era el turno de Daniel Moreno.
Con un eliminado que le precedía, “Lopezote”, agarró fuertemente su leño, eligió adecuadamente su lanzamiento de cabecera y lo abanicó con tanta fuerza y cariño, que le sacudió a Mazzocchi el que sería su segundo vuelacercas del encuentro, aunque sin compañeros embasados, para anotar la séptima y última carrera celeste.
Se cerraba de este modo el partido con un resultado final de 12 x 7 favorable a los pupilos de Juan García.
Un resultado que nos apeaba definitivamente de la competición copera en la primera semifinal. Pero un resultado con vitola de excelente, habida cuenta de las dificultades de última hora para confeccionar una novena de garantías, que quedó resuelto en un partido altamente competido y que agradó por el nivel técnico y la ambición demostrada por el SANI, máxime si consideramos que en el juego final por la disputa de la corona, Astros doblegó a los canarios de Marlins Puerto Cruz, con un abultado marcador de 18 carreras a 10.
Como refería el político británico, es útil ser optimista, y tal y como sentenciaba Galeano, lo positivo de la utopía es que te obliga a continuar caminando…en busca del horizonte.
En un tiempo no muy lejano, a buen seguro, San Inazio logrará alcanzar ese objetivo y agarrar fuertemente la línea que ahora todavía se presenta como horizonte.
Esta del 2023, que ahora se cierra, ha sido de nuevo una excelente temporada.
Zorionak eta mila esker SANI.
La Copa abre su puerta y cierra así, la de la temporada 2023
“El más terrible de los sentimientos es el de tener la esperanza muerta”
(García Lorca)
Pero a diferencia de Doña Rosita La Soltera que, según Lorca, tenía muerta su esperanza, San Inazio tiene muy vivo ese sentimiento al que añade, además, la ilusión por cerrar una exitosa temporada con la competición copera, a pesar de que otro año más, las tardías, inoportunas e impuestas fechas para su celebración, iteran los problemas e inconvenientes estructurales propios, como también los del resto de los clubes participantes,
Por segundo año consecutivo, el Campo Municipal Antonio Espejo de la “Ciudad del Béisbol de Benamejí”, está preparado para albergar de nuevo en su excelente diamante, a los cuatro primeros clasificados de la liga regular, que este próximo fin de semana, disputarán la Copa 2023.
Tal y como reza en algún apartado promocional de la magnífica instalación deportiva, es “un campo de béisbol con un atardecer y un mar de olivos que lo convierte en un enclave de gran belleza”.
Y a fe que el slogan imparte justicia.
Benamejí, localidad cordobesa que cuenta con una población de 4974 habitantes, adquirió hace casi cuatro décadas y de la mano de su entonces máximo regidor municipal, D. Alberto Doncel Pérez y del entusiasmo y la pasión del fundador del Club Béisbol Benamejí, D. Antonio Espejo, el compromiso de ofrecer y desarrollar desde este importante centro de ocio y deporte, la práctica, promoción y divulgación del béisbol.
Por fortuna para todos, la actual Corporación Municipal, así como el Club, continúan manteniendo ese viejo e importante acuerdo que, de nuevo, se visibiliza con la organización de este importante evento pelotero.
A pesar y a sabiendas de que la excelente gestión de los benamejicenses, no podrá evitar las “sutiles caricias” de las altas temperaturas propias de la región y de la época, también sabemos que su estructura organizativa será, una vez más, lo suficientemente afable y virtuosa como para, en gran medida, paliar los rigores del castigo lorenzano como ya lo hicieron en la anterior edición copera.
Sus instalaciones cuentan con un confortable servicio de bar y cafetería ubicado bajo unas cómodas tribunas, techadas recientemente, y con un diamante que ofrece unas más que aceptables condiciones para la práctica del béisbol.
Por su parte, la Real Federación Española de Béisbol y Sófbol, responsable máximo de la organización y desarrollo de la Copa, que desde hace tiempo viene cabalgando a lomos de uno de sus caballos de batalla, corcel llamado “STREAMING”, con el que ha estado coceando y empujando perspicazmente a los clubes de la máxima categoría, a la instauración de un sistema de igual nombre, a día de hoy no ha confirmado si los partidos coperos serán, o no, retransmitidos a través de alguna plataforma audiovisual a pesar de que entre otros importantes aspectos, y en este caso, ello debería proporcionar el natural disfrute genera y la mayor divulgación de la segunda competición más importante del estado.
Lo que sí ha divulgado, a través de su página web, es el calendario de los enfrentamientos, que como se puede observar otorga a nuestra novena, un horario de menor radiación solar, aunque tal vez no menor en intensidad calorífica.
Nos corresponde enfrentarnos a Astros Valencia a las 17:30, en el segundo juego de la tarde.
Sea como fuere y por contrariar el pesimista e infausto sentimiento de Doña Rosita, los celestes de Pocero viajarán este viernes a Benamejí con la fundada esperanza de obtener victorias coperas y dar carpetazo a una nueva y más que notable temporada beisbolera.

Los del santo Inazio, recientemente advocado, si la suerte y las lesiones lo permiten, se encuentran prestos a demostrar que no es casualidad el hecho de haber conseguido el bronce en la liga regular y ser por tanto y una temporada más, una de las tres mejores novenas de la competición estatal.
Bidaia ona izan eta zorte on
SAN INAZIO BILBAO BIZKAIA desea expresar y transmitir un sincero y emotivo agradecimiento, a toda la excelente y cada vez más numerosa afición que, de pie o sentada, ha tenido una importantísima presencia en las gradas de nuestro diamante, apoyando a nuestros equipos durante toda esta temporada, recientísimamente finalizada en casa.
Agradecimiento, porque desde la curiosa ambivalencia que ofrece nuestro campo, nos hemos sentido siempre arropados e incluso mimados, por vuestra constante presencia.
Sabemos que, el polideportivo El Fango que alberga la sede del SANI y en lo que refiere, exclusivamente, a la estructura de la propia instalación, nos es precisamente el mejor de los campos en los que se desarrolla la Liga Nacional.
Pero existen muchos “sin embargos” que lo hacen, probablemente, el MEJOR diamante de la competición, puesto que jornada tras jornada, vosotros habéis demostrado también, ser la MEJOR de las aficiones.
Somos conscientes de que tanto su ubicación, como los precarios sistemas de comunicación por transporte urbano, representan un importante inconveniente.
Como inconveniente es, y se añade, la carencia de un mínimo servicio de restauración mientras que, a cambio, solo encontráis unas lejanas e impersonales máquinas expendedoras de café o refrescos, sin olvidar, además, que los esenciales servicios higiénico-sanitarios, también se encuentran demasiado alejados de las tribunas.
Esas tribunas que resultan frías y escasamente acomodadas, con simples y toscos asientos corridos de duro cemento culero y que a diferencia de otros deportes anejos al nuestro, no ofrecen una muy cómoda estancia en los días de impenitente sol y menos aún, protegen de la terca, tradicional y familiar lluvia bilbaína, por carecer de un techado protector.
También la mala distribución de las columnas luminarias, siguen sumando inconvenientes a los descritos, ya que en numerosas ocasiones impiden la correcta y completa visión que os obligan a “poneros en pie”, para observar el destino de algunos largos batazos.
Por todo ello, pero en un importantísimo “sin embargo”, por encima de todos los inconvenientes referidos y dentro de esa referida ambivalencia de nuestro “pequeño y familiar estadio saniarra”, éste tiene mucho de positivo, porque tiene “un algo” que no es habitual verse en otros más cómodos y mayores estadios del estado: SOIS VOSOTROS, nuestra incondicional afición que a lo largo de toda la competición, sin escatimar fuerza y calor en vuestros aplausos y potencia en los gritos de ánimo, nos habéis ayudado a conseguir victorias y en algunos otros momentos, a aplacar nuestro desánimo.
Por eso, vosotros, nuestra reconocida y altamente apreciada afición, representáis uno de los grandes valores y un activo importante que nuestro humilde Club atesora, siendo por tanto que nos veamos en la necesidad, así como en la agradable obligación, de daros a todas y a todos, nuestras más sinceras y afectivas GRACIAS.
La Liga ha terminado, pero aún nos queda por disputar la Copa, aunque en esta ocasión lejos de casa y de vosotros y es por ello que os emplazamos a que regreséis la temporada próxima, con un profundo sentimiento y un: ¡OS ESPERAMOS Y VOLVEREMOS A ENCONTRARNOS!

¿Una despedida con sabor agridulce?
No, porque aunque nos despedimos de la Liga Nacional División de Honor con dos, cuasi esperadas, derrotas en Tenerife frente al campeón Marlins Puerto Cruz, también lo hacemos, una temporada más, subidos al podio de ganadores pisando una de sus relevantes esquinas, la que corresponde al tercer clasificado. Y ésta, es la parte dulce y agradable.
La pérdida de los dos encuentros finales, no ensombrecen en absoluto una dura pero excelente competición estatal en la que, como en botica, ha habido “de todo”.
Ha habido importantes sinsabores por derrotas no esperadas, como también excelentes y sabrosas victorias tremendamente bien peleadas, con las que nuestra novena y también nuestros seguidores y aficionados, han disfrutado enormemente.
Incluso en esta última jornada disputada en Canarias y pese a haber perdido los dos juegos, el disfrute y la satisfacción han formado parte de la misma, toda vez que en el primero de ellos y luego de mantener bien alta la cabeza y la dignidad durante todo el partido, la victoria terminó, sin embargo, cayendo del lado local por 7 carreras a 4.
Fue no obstante en el segundo encuentro de la tarde en el que se alcanzaron altas cotas de calidad beisbolera, un juego que se prolongó hasta el 11º inning, que fue el encargado de decidir definitivamente el resultado final, con una nueva victoria por un ajustadísimo resultado de 6 x 5.
Al final de la jornada y con el máximo respeto, uno de nuestros directivos comentaba que no merecía la pena seguir quejándose y referirse al tópico recurrente del importante problema arbitral que viene padeciendo la Liga Nacional, en todas y cada una de las facetas que rodean el ámbito de las designaciones, arbitrarias en muchos casos y, en otros, presentando una incomprensible desatención en sus lógicas necesidades, dada la importancia clasificatoria de determinadas jornadas.
Es suficientemente conocido el importante aumento del nivel técnico y de la calidad de los peloteros en la competición de la máxima categoría estatal, como también son conocidas las diferentes situaciones de conflicto originados en varias de las jornadas y en diferentes diamantes de la misma, como consecuencia de una más que demostrada falta de experiencia, rodaje y preparación de alguno de los jueces intervinientes.
Sea como fuere y a la espera de la reiteradísima solicitud de los clubes participantes, en busca de la bolsa arbitral perdida en los inmensos recovecos federativos, nos encontramos con que, esto es lo que hay y esto, es lo que tenemos que afrontar.
La jornada canaria, la última de la temporada liguera y con un equipo plagado de bajas por lesiones, arroja un saldo nada negativo de 14 imparables, con dos jonrones incluidos, cometiendo tan solo un error en defensa y con 9 remolcadas, además del debut del joven pelotero saniarra, Manuel Crespo Bastida, que tuvo como misión enfrentar su madero, nada menos que contra cinco de los lanzadores campeones de liga.
Aunque no fueran determinantes, tanto Leo Correa como Eduardo Rivas, perdieron la pelota volando la valla una vez cada uno. Además, Yoel Caballero sacudió 3 pepinazos, los mismos 3 de Rivas (2 RBI) y los otros 3 de Correa (3 RBI), junto con los 2 sencillos de Frederman López y los otros tres que se repartieron Kreisber Auciello, Daniel Moreno y Carlos Alvarado.
En esta ocasión, la zurda de Elio Silva no consiguió la victoria, sin embargo sí consiguió 5 nuevos ponches en 6.0 IP, mientras que Leonel Mendoza se cargó nada menos que a 13 bateadores en sus 6 turnos lanzados. Los mismos turnos que Giovanni Ramírez lanzó en el largo segundo encuentro y en los que castigó con otros 7 eliminados sobe la gomita.
En definitiva y a pesar de no obtener victorias, sí se consiguió salvar el honor y “realizar dos buenos partidos contra el campeón”, muy a pesar de las castigadoras bajas celestes de ultimísima hora.
Se cierra así la temporada liguera con un honrosísimo tercer puesto y con la clasificación bajo el brazo para la disputa de la Copa, el primer fin de semana de agosto.
Aurrera SANI, eta zorionak.
1º PARTIDO – BOX SCORE
2º PARTIDO – BOX SCORE
ESTADISTICAS ACUMULADAS 2023