Luego de varios años de despreocupación y olvido, de innumerables informes técnicos, de ruegos y solicitudes, de penurias y sinsabores vividos en nuestro diamante de Bilbao, por fín, la dirección del Polideportivo Municipal El Fango, ha decidido comenzar las obras de remodelación integral, prometidas hace algún tiempo. Bajo la dirección del actual y máximo responsable de la Entidad Municipal Bilbao Kirolak, Sr. Marcos Muro y bajo el auspicio de la Sra. Itxaso Erroteta, Concejala de Juventud y Deporte del Ayto. De Bilbao, por fín han dado comienzo las citadas obras de atualizacion del campo de béisbol. Recién finalizadas las que se han venido realizando en el anejo campo de Rugby, con la construcción de una excelente tribuna para acoger con comodidad a los aficionados y espectadores de esta modalidad deportiva y después de afrotar diversas actuaciones de remodelación en diferentes instalacciones, tanto en el interior del Polideportivo como en las del exterior, tocaba ya, por fín, afrontar las que nuestro diamante necesitaba con carácter de urgencia. Desde hace varias jornadas, las máquinas excavadoras se encuenran retirando la hierba natural existente en el terreno de juego de los exteriores para acondicionarlo, instalando césped artificial. Un cambio, nada antojadizo, que proporcionará de inmediato una apreciable mejora en la práctica del béisbol, así como un ahorro econónico considereble, toda vez que se elimina la constante y costosa atención de mantenimiento del verde natural, proporcionando, además, una mayor seguridad y la evitación de riesgos de lesiones deportivas, dado el mal estado en el que se encontraba, con caprichosos y peligrosos baches y desniveles.
Y si hablamos de seguridad, también este aspecto será tenido en cuenta, pueto que serán acometidos trabajos de elevación precisa y necesaria de las redes que garantizarán la protección y seguridad, no solo de los deportistas de otras disciplinas anexas (sobre todo la de niñ@s), sino también la de los usuarios del párking del polideportivo, así como la de los viandantes y la del tráfico rodado de las carreteras que lo circundan. El proyecto municipal de remodelación, también incluye la canalización perimetral de recogida de aguas de lluvia que con demasiada, frecuencia inundan el terreno de juego. En el citado proyecto, se recoge también la instalación de una bisera sobre la tribuna, como la de otros campos y que amparará a los espectadores en los días de lluvia, que hasta ahora eran protegidos con paraguas particulares. Pero si hay un importate y fundamental aspecto contemplado y prometido por Bilbao Kirolak, y lárgamente solicitado por nuestro Club, es la construcción de unos servicios sanitarios dentro del terreno de juego, imprescindibles y abolutamente necesrios para un deporte como el nuestro, que requiere largas horas de permanencia sobe el diamante y que hasta ahora, su inexistencia, originaaba tremendos inconvenientes, no solo de incomodidad, que también, sino de salubridad e higiene. Es cierto que las citadas obras han comenzado sin haber terminado la competición oficial 2022 y que ello ocasiona algunos inconvenietes, sobre todo al equipo senior que aún tiene que disputar la final de Copa a finales de agosto, complicando los entrenos de rigor para su puesta a punto, pero el Club arrostra con dignidad y prudencia las limitaciones impuestas, en pos de la obtención de las mejoras comprometidas por B K. En definitiva, Bilbao Kirolak, en su actual dinámica de apuesta por la protección para la práctica y desarrollo del deporte amateur en general, en el ámbito del municipio bilbaíno y por la mejora de sus propias instalaciones deportivas, está empeñado en cumplir sus promesas y compromisos y por fín, se ha acordado de nuestro deporte, que lleva más de seis décadas practicándose con éxito y crecimiento en Bilbao. Eskarrik asko, Bilbao Kirolak, porque con vuestro compromiso y nuestra presencia y trabajo, grantizaremos en nuestra capital, al menos, otros tantos decenios más de práctica de este maravilloso deporte.
Eran las 10:22 de la mañana de un domingo. De un domingo cualquiera, de primavera en Bilbao. Tres minutos más tarde, llegaría el bus urbano que tenía como destino el polideportivo de El Fango, situado en el populoso barrio de Rekaldeberri. Idoia, una amatxu de alrededor de los cuarenta cumpleaños, acompañaba a sus dos retoños. Uno de ellos, Mikel, estaba eufórico porque ese mismo día cumplía sus primeras 15 primaveras. Su hermano, un par de años menor, manifestaba también su satisfacción por la efemérides y se mostraba contento, exultante. Por dos motivos diferentes: por el cumple y por el evento deportivo que les aguardaba a partir de las 11:00. Ambos hermanos cubrían sus cabezas con sendas gorras de béisbol. Eran de color azul celeste y las biseras lucían un amarillo vivo. En el centro, se distinguía un precioso logotipo bordado, en el que se podía ver una gran “ese” áurea y mayúscula, sobre fondo azul, atravesada por una “ i ” minúscula, blanca, que en su parte superior y a modo de “punto”, tenía una pelota de béisbol. Ese logo, era el emblema que representaba al equipo de cabecera de los tres. El club de sus amores, la novena que al aita le había encandilado desde que era un txikillo. El mismo equipo del que, siendo niño y más tarde adolescente, le entusiasmaba pertenecer y vestir su uniforme. Solo aquella desgraciada en forma de grave lesión, estando playeando en un traidor arenal andaluz, le impidió para siempre volver a vestirlo. Nunca más pudo volver a ponerse aquel elegante y moderno uniforme. Atrás, muy atrás en el tiempo quedaba el original, aquel azulón, de tela vaquera rústica, el uniforme de “toda la vida” del equipo de su barrio. Había nacido y vivido siempre en San Inazio. Poco después de nacer su hermano Txerra, el aita había fallecido, arrollado por una inoportuna máquina limpiadora de aceras. Por eso Mikel, no solo ejercía de hermano mayor sino, incluso, de cabeza de familia a sus maduros quince añitos. La noche del sábado le había advertido a su ama que, “mañana iremos los tres, a ver jugar y a aplaudir a nuestro equipo, al equipo del aita, al SANI, que se enfrenta a unos de Valencia…” 10:25. Llega el bus. La parada, a esa hora se encontraba atestada de futuros pasajeros con destinos muy diferentes: La Plaza Nueva, que albergaba como todos los domingos la feria de cromos, las visitas al museo Bellas Artes, o al Guggenheim, o al concurso popular de pesca controlada y sin muerte en los muelles del Arenal, o a las colas del estadio de San Mámés para ver el amistoso internacional de fútbol del Athletic femenino, o…quién sabe a cuáles otros más. Mikel llevaba sore su bombro un bate de aluminio, Txerra, en su mano, un guante zurdo de béisbol, color azul y amarillo (esos colores…) Idoia, la amá, lo que llevaba era cara de circunstancias, pero también de ilusión. Iba con sus motxuelos a ver un partido del Sani y a pasar, toooda una jornada sentada en unas duras, auqnue acogedoras gradas de cemento del diamante de El Fango.
Gorka, el conductor del bus, al ver aquellas gorras, el bate, el guante y obervar a aquellos sonrientes e ilusionados mocosos, activó de inmediato su memoria y sus recuerdos comenzaron un nostálgico paseo por su mente. Durante el viaje, alternaba la conducción con sus comentarios de entretenimiento a los jovenzuelos. Les explicó que él había jugado al béisbol de txaval, que muchos de sus amigos y compañeros, que otros muchos conocidos, y algunos otros no tanto, del barrio de San Inazio o Deusto, también habían jugado a ese maravilloso deporte. Que muchos de los hijos de aquellos, siguen praticándolo o simplemete asisten como espectadores, en las gradas del diamante de Rekalde, que… Gorka, hablaba, hablaba, hablaba…y a punto estuvo de pasarse la parada de la Plaza Elíptica… ¡Ups, por poco! Pero aquel sobresalto no le impidió seguir narrando sus breves historias, mientras algunos viajeros las atendían en silencio, a la vez que otros, apenados, desalojaban sus asientos al llegar a sus diferetes destinos. Entre frenazos y acelerones, despistes, dobleplays, outs, flays y carreras anotadas, llegan por fín a la última parada. Fin del recorrido. Entrada principal del polideportivo. En cinco minutos daría comienzo el partido de liga nacional de la máxima división estatal. Mikel y Txerra estaban a punto de estallar de emoción. Atrás quedaban treinta y cinco minutos de intenso e histórico relato beisbolari. Media hora larga de consejos y amena prédica referida a un deporte en el que, “…a diferencia de otros más brutos y menos lucidos, en los que el físico y los tres palos enfervorecen y engorilan a muchos cabezahuecas –decía Gorka-, el béisbol representa un deporte completo, complejo, estético, precioso, preciosista, elegante, dinámico, largo, entretenido, amable, inteligete, intelectual…como un ajedrez, vaya, (sentenciaba el conducor) pero en el que también se suda y esfuerza, porque hay que batear, correr, regarse en las bases…Y ganar. O no, da igual… al final del partido, todos en fila, se dá la mano a los jugadores del equipo contrario…” El conductor se reía satisfecho mientras hacía estos últimos cometarios. Ya, pie en tierra, finalizó su discursillo, dando un último consejo a la circunspecta progenitora: “No permita que sus muchachos se alejen del béisbol, del deporte más interesante y bello del mundo. Haga como yo, que tengo a mi niña de catorce años y a mi sobrino de la misma edad, apuntados en la Beisbol Eskola del SANI. Mire, ahí está el cartelón enorme que lo anuncia. Hoy disfruten del partido, que tengan un buen día y mucha suerte. Agur.” Idoia sonrió, respondiendo para sus adentros “mis niños llevan cuatro años practicando y disfrutando en esa escuela de beisbol” Mikel y Txerra no pudieron oir el epílogo de aquel sermón. Se encontraban sentados ya, escuchando al ampayer que acababa de cantar: “Play”
SAN INAZIO BILBAO BIZKAIA Dice un “hasta siempre” a REMIGIO LEAL
Toda una vida dedicada al bésbol, con un dilatado y exitoso ciclo vital y deportivo. Este pasado fin de semana se celebró una emotiva ceremonia de despedida de los terrenos de juegos, a quien ha sido un tremendo pelotero, dentro y fuera de su Cuba natal. Aunque su despedida se ha celebrado en Barcelona en un encuentro que su último equipo disputaba contra el CBS Antorcha de Valencia, con el que se cerraba esta edición de la Liga Nacional División de Honor 2022, el merecido homenaje se lo ofrecemos también, todos aquellos que hemos tenido la suerte y privilegio de contar con su participación entre nuestras flas y vistiendo con orgullo y honor nuestro uniforme.
Por ello, nuestro particular homenaje y despedida a REMIGIO LEAL, que no solo dejó entre nosotros su impronta como deportista, sino que también sembró con sutileza y humildad, la semilla de la educación y respeto deportivo, así como la de los extraordinarios valores humanos que siempre han sido su sello de identidad y su rasgo característico. ÉL sabe que en el SANI, también tiene “su otra casa” Besarkada handi bat eta ikusi arte, REMIGIO.
Un antiguo ampayer recordaba una anécdota vivida en el citado polideportivo. Se celebraba un encuentro de categoría juvenil entre los equipos de San Inazio e Iturrigorri, valedero para el Campeonato de Bizkaia. A los pocos segundos de que el bateador de turno entrara en el cajón, (ya traía mala cara…) éste sale gritando y corriendo en dirección a los vestuarios, sin soltar el bate de la mano. Ante el estupor general y la cara de sorpresa de su entrenador, que tardó demasiado en reaccionar, luego de unos momentos de incertidumbre, el inmisericorde trencilla, levantó su brazo derecho, con el puño cerrado y… cantó out al bateador. Al parecer, los gritos angustiados del bateador a la fuga, venían a decir: “Me estoy cag..doooo”…”
Ese mismo ampayer, relataba que, en otra ocasión y en el mismo campo, súbitamente comenzaron a caer sobre el terreno de juego, más de media docena de pelotas de béisbol, con un lapso de dos o tres segundos, procedentes de las inolvidables piscinas situadas arriba y detrás del home. Paró el juego y mirando hacia arriba, escuchó la explicación que varios bañistas, asomados a la valla, estaban dando: “No queremos venganza, solo pretendemos que seáis conscientes de los sustos que nosotros nos llevamos, cuando nos bombardeáis con vuestros “fauboles”, joder”. Se pidieron disculpas, muchas. Pero no se pudo evitar escuchar la parte final de aquel comunicado: “La próxima vez tiraremos a dar”
Contaba el citado trencilla que, en cierta ocasión se encontraba “vistiéndose de luces”, en el mismo vestuario que los jugadores del equipo local, cosa que era habitual en aquellos tiempos. Comenzó a volverse tarumba rebuscando en su enorme bolsa de deporte y alrededores. No encontraba sus espinilleras… Preocupado e incluso con desesperación, preguntó en voz alta: ¿alguien ha visto por algún lugar mis chingalas? Silencio. Hasta que el cátcher juvenil, circunspecto y comprobando “aquello” que se había colocado sobre sus piernas, respondió: “Jodé, ya me parecía a mí que eran una mierda y demasiado pequeñas…”
En cierto partido de categoría sénior, y siempre en ese improvisado diamante-arenal, un compañero del anterior ampayer, fue peligrosamente golpeado por un bate, en la parte posterior de su cabeza, como consecuencia de un largo y torpe swing. Durante los momentos de “confusión mental” del colegiado, éste, escuchó decir al desmañado bateador: “Otra vez ponte dos máscaras, una por delante y otra por detrás” El patoso bateador, recibió como respuesta: “Pues si hay otra vez, le aseguro que Vd. se irá a su casa con una patada en los…” La expresión original, no es reproducible.
En una conversación privada y casual, quien fuera durante muchos años Responsable del Servicio de Manteniendo del Polideportivo de San Inazio, comentaba que si hubiera tenido que pasarle al Club celeste de béisbol, la receta por tantas y tantas facturas pagadas, como consecuencia de la rotura de cristales en las ventanas de las viviendas que circundan el campo, los batazos podrían haberles salido muy caros. Carísimos. En una ocasión tuvo que pelearse, en una larguísima discusión, con una propietaria que reclamaba el cambio total de dos de sus ventanas, “porque deseo vivir tranquila y sin continuos sobresaltos”. Al parecer, nuestro comunicador le respondió: “Pues…cámbiese Vd. de barrio”. La citada propietaria, desde entonces, odia profundamente el béisbol.
En otra ocasión, un bañista que acababa de lanzarse a la piscina, reclamaba que la herida que presentaba en la rodilla, era consecuencia de un pelotazo beisbolero y solicitaba una “compensación económica”. Finalmente, el bañista, acabó confesando que se había resbalado y golpeado con la pasarela del histórico y emblemático trampolín…
En aquel improvisado diamante, tras la finalización de una doble jornada de béisbol, el equipo saniarra, dejó instalado el backstop, (que tanto trabajo costaba montar y desmontar) sin tiempo para retirarlo, porque inmediatamente después daba comienzo un partido oficial de fútbol de categoría regional. El árbitro futbolero redactó en el acta del encuentro, su desagrado a la Federación Bizkaína de Fútbol, asegurando que “aquella era una mala idea” y que, ni tenía sentido, ni resultaba en absoluto práctico para el desarrollo del fútbol. Añadió: “Y que sea la última vez”.
La Semana Santa obliga a un descanso reglamentario en la competición. Vayamos pues, con algunas curiosas anécdotas. Partidos con una larga y “extra- ordinaria” duración
KANPORA:
En la era moderna de las Grandes Ligas: El juego más largo se celebró en 1984, entre los equipos de los MEDIAS BLANCAS de Chicago y los CERVECEROS de Milwaukee, que terminó con la victoria por 7 a 6, de los txiquillos con calcetines blancos, después de jugarse 25 entradas, luego de haberse suspendido en la 17ª por falta de luz natural. El juego se cerró con un jonrón de Harold Baines.
En la Serie Nacional Cubana: El día 8 de diciembre de 1993, se enfrentaban las novenas de HABANA y MATANZAS. Con empate a 8 carreras. El juego hubo de suspenderse en el capítulo 12, para reanudarse al día siguiente. Los matanceros subieron a la loma al zurdo VALDÉS que picheó 12 innings sin permitir anotación, hasta que ACOSTA conectó grand slam, en la parte baja de la entrada…24ª.
En la Liga Profesional de Venezuela: Los equipos GAVILANES y PASTORA, se enfrentaron durante 20 peleadas entradas, en el estadio del Lago, en Maracaibo. JULIO BÁEZ “GRILLO B” y el cubano LÁZARO SALAZAR, alias “El príncipe de Belén”, pichearon ambos todo el partido. PASTORA se llevó la victoria por 1 a 0, y la carrera la anotó, precisamente, el propio GRILLO B, quien después de batear tubey, fue empujado hasta jon, por otro doble de DOMINGO BARBOZA.
En la República Dominicana: En el mes de enero de 1981 y en el estadio Quisqueya, los TIGRES DEL LICEY y las ESTRELLAS ORIENTALES, se enfrascaron en un maratón de 22 innings, que comenzaron el día 12, para finalizar el 13. Fueron los galácticos quienes lucieron como verdaderas estrellas para llevarse el encuentro, con una txartela de 4 x 3.
ETXEAN, BILBON:
En 1986, se disputaba en Bilbao, en el precioso pero incómodo mini estadio del Valle de Trápaga, un partido valedero para el Campeonato Nacional Juvenil que tuvo que suspenderse porque la niebla cubrió por completo el elevadísimo barrio de La Arboleda y ocasionando que, sobre el diamante, el umpire no llegaba a ver la espalda del receptor, agachado delante de él. Hubo que gestionar con urgencia absoluta el traslado de los participantes y todo su séquito, a las instalaciones del sacrosanto polideportivo de San Inazio, que finalmente albergó, cuatro horas más tarde, el desarrollo y final de aquel partido oficial que duró más 8 horas. Pero Bizkaia, vivió muchas más (y curiosas) anécdotas peloteras, que más adelante serán referidas.