“Soy optimista, no parece útil ser otra cosa” (Winston Churchill)
Llega la montaña, sí. Y no es porque hasta esta última jornada disputada en Bilbao, la carrera por el título haya sido precisamente un paseo, ni las etapas hubieran resultado muy cómodas que digamos. Algunas de ellas se han ganado al sprint y pegando codazos para evitar que nos adelantasen sobre las mismísima línea de meta. Pero este fin de semana las dificultades se presentan fuera de casa, ante un rival y en un circuito indefinidamente incómodo, si además tenemos en cuenta el largo viaje a realizar a tierras levantinas. El diamante del cauce del Río Turia, siempre ha ofrecido un grado de dificultad superior a la media y en esta ocasión, por tratarse de la recta final de la competición, representa la primera y verdadera etapa de montaña. Los peloteros de Juan García llegan a la antepenúltima jornada de esta fase final, “empatados a todo” con nuestra novena y el mentor de Astros, que sabe de lo que son capaces los escaladores saniarras, a buen seguro ha de utilizar todos los recursos a su alcance, y alguno más, para alejarse lo más posible del pelotón de excelentes velocistas de Kepa Pocero.
Pero, aunque siempre hemos referido que las estadísticas son meros números que tan solo representan, con datos empíricos, eso sí, el histórico de la realidad acaecida, en esta ocasión es preciso basarnos, tanto en la posición clasificatoria que SANI ostenta en estos momentos, como en el hecho de que el bullpen celeste cuenta con unos números altamente favorables que lo acreditan como uno de los cuadros de lanzadores más respetables, respetados y solventes de esta liga 2023. No olvidemos que las otras dos parcelas, la de bateo y defensiva, también han de ser pasado mañana sábado en Valencia, un plus de peligrosidad para todo el roster arrocero. Si a todo ello le sumamos la suprema moral y confianza que nuestra novena viene presentando durante toda la competición, tenemos argumentos suficientes como para ser optimistas y pensar en positivo, esperando un regreso a Bilbao con alguna de las dos victorias y por qué no, con las dos. Ya lo dijo Churchill: no parece útil pensar en otra cosa y San Inazio solo piensa en ganar y ganar. Y a ser posible, volver a ganar. Así es, así ha de ser y así será. Zortea eta indar handía.
Al comienzo de la jornada de ayer sábado, sobre la peana del montículo de El Fango, se habían dibujado tres letras mayúsculas: dos W y una S. Royd Hernández, ganó con holgura el segundo juego y se apoderó de una de esas Ws. Lanzó todo el encuentro y a lo largo de las 9 entradas no permitió ninguna carrera, solamente concedió cinco hits y una base por bolas y se cargó sobre la goma a 9 guerrilleros viladecanenses. Royd ya acumula esta temporada 8 preciosas doble uves y las atesora grabadas en su guante. Leonel Mendoza, se hizo cargo de la S y se metió en el bolsillo su 5º juego salvado, con dos sacrificados en home y ningún hit ni boleto permitidos en su 1.2 IP. Elio Silva… Elio volvió a hacer de las suyas. Arrancó de la peana la primera W, se la tatuó bien tatuada en su zurda de oro, la de castigar, y luego de ceder el testigo a Mendoza para que le salvara el juego, se sentó en el dugout a saborear su 10ª victoria conseguida en lo que va de ejercicio liguero y también a repasar los 9 ponches con los que había castigado en sus 7 innings lanzados.
Diez victorias que le mantienen, por el momento y una temporada más, en el olimpo de los lanzadores de esta División de Honor 2023. Tres de los mejores lanzadores de esta Liga Nacional, lucieron espléndidamente durante los dos encuentros disputados el sábado contra un Viladecans que siempre intentó no ceder –y no cedió- ni un ápice en sus aspiraciones de arrebatarle alguna victoria a Pocero. Jordi Pérez y Félix Cano, presentaron el sábado una joven y renovada, pero aguerrida, novena que peleó hasta lo indecible cada uno de los endiablados lanzamientos celestes, bateando más imparables que el SANI (10) y sin cometer errores, producto de una excelente defensa realizada tanto en el infield, como en los jardines. Dos de las históricas características del sello de los del Baix Llobregat, que le han llevado a conseguir más de dos docenas de títulos tanto en el béisbol estatal, como en el europeo. Claro que, en esta jornada se enfrentaban a un San Inazio que supo rellenar perfecta y exitosamente, aquella página en blanco referida en la crónica anterior. Una página escrita a base de un excelente pitcheo y una no menor labor de bateo y defensa, tanto en el primero, como en el segundo de los encuentros. Con ello, los catalanes solo se llevaron para Viladecans, dos nuevas derrotas con las que se le complica seriamente su clasificación en esta fase final. Pero si los 20 ponches que se repartieron Elio, Leonel y Royd, no hubieran sido acompañados por los oportunos y efectivos 19 imparables que sacudieron los saniarras en ambos juegos, el trabajo sobre el montecillo, hubiera quedado deslucido e incompleto. Había instrucciones concretas de escribir con renglones derechos y de ello se encargó Leo Correa que, en el primer juego, proyectó 3 misiles, dos de ellos de dos bases, más un cuadrangular, cosechando dos remolcadas, igual que la buena escritura de Daniel Moreno que con otros dos pepinos, un dosbases y un vuelacercas, también propiciaron otras 2 RBI. A ellos se sumaron Grance, Alvarado, Auciello y Rivas, que conectaron sus correspondientes y efectivos sencillos. No tuvieron “demasiada” trascendencia los dos errores cometidos por la defensa celeste y con 4 carreras favorables y 1 en contra, subían al marcador la victoria del primer encuentro que duró 2h 25´. Transcurrida media hora, Royd Hernández abría el segundo juego que tuvo una duración de récord, consumiendo tan solo 1h y 45´. En este punto, es necesario resaltar la labor y la colaboración necesaria de los Sres. Colegiados que, jornada tras jornada, imprimen sin imposición, su diligencia y buen criterio, en pos de la agilidad de los encuentros, evitando pérdidas de tiempo innecesarias y ofreciendo mejor y mayor brillantez al desarrollo de los partidos que, sobre todo los aficionados, aplauden y agradecen sobremanera. En esta segunda media jornada, Viladecans consiguió anotar 5 hits, pero no consiguió anotar ninguna carrera. De ello se encargaron Hernández y sus 9 struckouts que, junto con la más que aceptable defensa azulona, más los 10 inapelables hits que el mentor bilbaíno encargó sacudir, hicieron que de nuevo Daniel Moreno transformara en dobles, 2 de los 3 que bateó, los mismos 3 efectivos incogibles del reaparecido Frederman López, con otro dosbases, igual al doble de Kreisber Auciello y los sencillos de Yoel Caballero, Carlos Alvarado, más el fino de Leo Correa.
Segunda victoria saniarra y en esta ocasión, 5 x 0. Por tanto, el resultado del examen de esta segunda jornada de la fase final, arroja un notable alto y ha de servir para afrontar las tres restantes, no solo con un colchón adecuadamente encapsulado, sino con la moral bien alta y la confianza suficiente para pelear contra los dos titanes que encabezan la clasificación, Astros y Marlins, sin olvidar a Beisbol Navarra que intentará en el diamante de El Fango, arañar lo máximo posible y entorpecer la buena marcha de nuestra escuadra celeste. Pero de momento y como ya se ha referido con anterioridad, esta fase final se ha de beber, para no atragantarse, sorbo a sorbo y saboreando cada trago. Así ha de ser y así será.
Segunda jornada de la Fase Final de la División de Honor 2023.
Y segundo examen seguido en el aula del diamante bilbaíno, que servirá como una precisa evaluación a nuestra novena, respecto del correcto aprendizaje de las lecciones recibidas hasta la fecha. De todas las lecciones…
Con el avance de cada jornada, las dificultades son mayores y los rivales a batir mucho más difíciles y complicados, cualquiera que sea el terreno de juego en el que la competición se desarrolle. Por segunda semana consecutiva, SANI compite en casa y se enfrenta al otro conjunto catalán del Bajo Llobregat, Viladecans, el eterno rival que siempre reaparece en el litigio por las posiciones de cabeza, bien sea por la consecución de plazas coperas, o como en este caso, en la segunda y decisiva fase, por la aspiración al título liguero. El pasado sábado, a los celestes les supuso una dura agonía vencer en los dos juegos a los santboianos. Pero mucho más duro fue para los viladecanenses perder los dos partidos frente a los Marlins canarios, quienes además y en ambos encuentros, les dejaron su casillero a cero. Claro que, ninguna de las dos novenas está acostubrada a mirar para atrás y no van a hacerlo este sábado, porque los enfrentamientos entre ambos conjuntos, siempre son “partidos nuevos y hojas en blanco” No importan ni los enfrentamientos anteriores, ni los puesos en los que se encuentran cada uno de ellos en la clasificación general. Lo que verdaderamente importa es el estado de forma, la mentalidad ganadora y la ambición deportiva con que, uno y otro, salten al terreno de juego este sábado a partir de las 11:00. Lo cierto es que a San Inazio le sobran argumentos para presentar una dura batalla y subir dos nuevas victorias a su casillero. Está realizando una excelente temporada y aunque conoce el sabor de la derrota, también es cierto que las victorias obtenidas hasta ahora, que han sido muchas y notables, le proporciona un extra de seguridad y confianza en sus posibilidades. Pero para ello, es preciso y resulta necesario, no sobrevalorar lo propio, ni subestimar lo del rival. Este fin de semana, el examen comienza con una hoja en blanco, salvo en la parte superior en la que se puede leer un texto: “Atención, Viladecans”. Pero todos confiamos en que nuestos peloteros sabrán leer el texto, como también escribir otro, al final de la página que diga: “Estamos preparados para las victorias”. Así ha de ser y así será. Zorte on.
Con dos victorias frente a SANT BOI: 10 x 8 y 10 x 9.
“No debéis fiaros amigo Sancho de los cantos de sirena que, ni las sirenas existen ni se prestan a cantar”
Dos nuevas victorias, sí. Resulta sin embargo difícil entender y sobre todo gestionar y calificar de manera adecuada, esas dos importantes pero, excesivamente, apretadas victorias. Por un lado, porque nos enfrentábamos a un equipo claramente inferior esta temporada, que visitaba el diamante de El Fango, con un casillero de juegos ganados y perdidos, manifiestamente alejado de las estadísticas favorables obtenidas por el SANI. Por otro, porque quienes se presentaban a competir, lo hacían ataviados con piel de dócil cordero, frente a las consistentes garras de lobo feroz que los celestes saniarras han venido exhibiendo hasta esta jornada del sábado. Y finalmente y en un “último lado”, porque todo ello hacía pensar en un cómodo paseo para los de Pocero. Pero ni los santboianos fueron humildes corderillos, ni los azules del Sani utilizaron con contundencia, ni sus zarpas, ni sus colmillos. Más bien sucedió todo lo contrario. Sant Boi, una vez desprendido de su piel de lechazo, hizo gala de un extraordinario poderío, mientras que los del botxo no sabían dónde ni cómo clavar sus uñas para despedazar a un rival que les daba, y dio, mucha guerra. Atrás quedaba la jornada de los pasados días 6 y 7 de mayo, en la que San Inazio apabullaba a este mismo rival, en su propio feudo y en sendos juegos, por 12×4 y 4×0. Pero agua pasada no mueve molinos y el molino cuyas aspas se pretendieron mover el sábado, fueron mucho más pesadas, pareciendo atascadas, frente a un rival más entero y complicado y desde luego mucho más decidido a dar una batalla sin cuartel. Una batalla que resultó cuasi encarnizada. En el primer juego de la jornada, los catalanes batearon 16 imparables y eliminaron por la vía del ponche a 11 incautos, mientras que San Inazio tan solo acertó a conectar 11 imparables, cinco menos, y obtener 7 ponches. Es cierto que Leonel Mendoza salvó el juego que había ganado por méritos propios Elio Silva y que los de casa no cometieron errores en defensa (errores técnicos, queremos decir…) mientras que los catalanes lo hicieron en 4 ocasiones que San Inazio supo aprovechar convenientemente. Ya en la 1ª entrada los llobregatenses pisaban la goma una vez, a pesar de que Monzón, su primer bate caía doblegado por tres strikes. Una primera carrera que fue rápidamente respondida por un puñado de cuatro sencillos y un doble de Moisés Grance, más un error en defensa, hicieron subir al marcador las primeras 4 carreras celestes. El partido parecía encarrilado… Dos nuevas anotaciones santboianas en el tercer inning, obligaba al SANI a repetir con otras cuatro en la 4ª y una más en la 5ª, hasta que el madero en las manos de Javier Monzón se encargó, en la 6ª, de asustar de lo lindo sacando la pelota por encima y muy lejos de la valla, para colocar el marcador en un provisional 9×4. Provisional, puesto que abriendo el 7º inning, Julio Grullón encontró su lanzamiento de cabecera y lanzó la pelota muy lejos y fuera del estadio. Suponía la quita anotación visitante. Pero tuvo que volver el caprichoso Monzón para, en esa misma entrada, acariciar de nuevo su lanzallamas y sacudir otro cuadrangular que, esta vez se llevó por delante a dos de sus compañeros para elevar a 8 las carreras definitivas de los del bajo Llobregat y poner, así, el luminoso en un apretado y tembloroso 9×8. Comienza la angustia… Pero Sant Boi acababa de refrescar su montículo, circunstancia que el jardinero Daniel González aprovecha para sacudir un doble por el jardín izquierdo que, finalmente, le llevaría a anotar la carrera nº 10, ayudado por el toque del sacrificado Mañé y el fino de Caballero. Con estos dos últimos hits, los cuatro errores defensivos y alguna preciosa y comprometida defensa saniarra se llegaba al final de la 9ª entrada con el apretado resultado final de 10 x 8. Ahora la angustia y el agobio cambiaban de dugout y de colores. San Inazio se llevaba la primera, aunque ajustada, victoria. Un marcador favorable al que contribuyeron los cuatro pares de imparables bateados por Alvarado, Grance, Frederman y González. El espléndido, soleado y sofocante día lorenzano no fue un buen aliado con las gradas, pero los aficionados disfrutaron en El Fango de esa primera y agónica victoria celeste. Silva y Mendoza, 1, Sisneros-Palma y León, 0.
Comenzaba el segundo encuentro y daba la impresión de que los canis-lupus saniarras habían afilado sus garras, pero también lo hicieron los rebeldes corderillos santboianos y ya en el segundo turno al bate, el 2ª base y 6º al bate, Víctor López se encargó de marcar territorio, propinando un primer cuadrangular que volvía a poner los nervios bilbaínos a flor de piel. Una inquietud y desasosiego que duró todo el encuentro a pesar del ramillete de carreras que los inazios fueron consiguiendo entrada tras entrada, comenzando por anotar 2 en la 2ª y otras 3, 2 y 2 más en las siguientes, que contrarrestaban las 4 nuevas anotaciones rivales y que, llegados al 7º inning indicaban una, solo aparente, tranquilidad para los locales, a pesar de que Monzón se había encargado de asustar de nuevo con otro cuadrangular. Con 9 carreras a 6 favorables a los que dirige Pocero, se alcanza la 9ª entrada y es aquí, cuando la agonía, el desasosiego y el amago de infarto, todo ello en el mismo paquete, ponen en un tremendo aprieto a San Inazio. Sant Boi anota 3 nuevas carreras y empata el partido. Igualados a 9 gomas pisadas. Mientras que el montecillo local, de la mano de Royd Hernández (W – 7.0 IP) y Leonel Mendoza (S – 2.0 IP), se encargó de retirar por la vía rápida sobre la goma, nada menos que a nueve (5 y 4 respectivamente), Daniel Martínez se había visto obligado a subir al suyo utilizando nada menos que a cinco de sus serpentineros que, lanzando con la diestra y alternando con la siniestra, no consiguieron sin embargo, ningún ponche durante todo el encuentro. Claro que, alguno de los saniarras que habían despertado de su letargo del primer juego, se encargaron de estropear ese amplio repertorio de pitcheo, consiguiendo esta vez sacudir 15 imparables, varios de ellos de doble base y alguno que pudo ser y no fue, de tres almohadillas. Llegados al noveno inning, quedada por tanto resolver el empate y el encuentro. Aparece en el cajón de bateo el número ocho del lineup saniarra, el despierto cuidador del césped del jardín izquierdo, que hasta ese momento, había hecho acopio de imparables y sacude un nuevo batazo por la zona exterior central, que le lleva a apoderarse de la segunda base. Aumenta la tensión y el nerviosismo. Solo se escuchan las voces y aplausos desde la tribuna, mientras que el dugout catalán se queda sin respiración. Pero la condenada segunda almohadilla traiciona a Daniel González que cae lesionado. Es ahora, cuando la respiración le llega con gran dificultad a Pocero. Se encuentra ante un dilema que debe resolver de inmediato. Tiene sobre la almohadilla de 2ª, la carrera del gane, pero necesita la frescura de un corredor de garantías y retira a González, bajo un aluvión de atronadores aplausos. En esos momentos, el silencio es lo único que se escucha, porque todas las gargantas celestes, las del diamante y las que hasta ese momento gritaban desde la tribuna, callan y tragan saliva. Hasta que el mentor saniarra, que con las nieves del tiempo tiene plateadas sus sienes decide, sin que su pulso le tiemble, colocar sobre la 2ª base, nada menos que a Elio Silva, que sale disparado sin que el peso de la mochila cargada de responsabilidad, le estorbe y se hace cargo de la tan comprometida misión. Tampoco le comprometió la presión al veterano Mañé que, en jugada de elección, empuja a Elio hasta la 3ª base. Ni Caballero se arredró y de nuevo en fielders choice, llega a 2ª, aunque Mañé cae eliminado, pero Silva continúa en posición anotadora. Con 1 out, Moisés Grance arrebata un trabajado boleto y empuja a Yoel a pisar segunda base. Las tres almohadillas ocupadas y las voces santboianas apagadas. Solo se escuchan los gritos de ánimo de la fanaticada celeste y en la cara de Leo Correa, que felizmente había reaparecido en este juego, se veía dibujada la contradictoria expresión de responsabilidad mezclada con la de la ambición de acabar con aquel sufrimiento deportivo. Y lo hizo. Sacudió fino por la primera, empujó a Silva que anotó, se ganó el juego y a punto estuvieron varios peloteros azules de dislocar sus hombros, alborozados, levantando y agitando desmesuradamente sus brazos por la alegría. Se conseguía así la segunda victoria. Agónica, pero victoria al fin al cabo. Esta vez, solo Frederman terminó sin imparables, pero con una RBI, porque todos sus compañeros sacudieron y alguno de lo lindo, como Daniel González que sacudió 3, los mismos que Correa, o los 2 de Torres Mañé, y otros tantos de Moreno y Caballero o el fino de Grance y Alvarado y el también sencillo de Auciello que afinó putería en el 8º inning. Tal vez Don Quijote tenía razón cuando aconsejaba a su escudero que no debía fiarse… ¿Es acaso la tónica habitual de nuestra novena esta emporada, fiarse en demasía? Esperemos que no, porque por delante vamos a tener otra jornada trampa la próxima semana contra el Vila y otra más en la cuarta jornada contra los navarros del BN, sin olvidar los dos desplazamientos, primero a Valencia y en la última y definitiva jornada, al siempre complicado y “traidor” diamante tinerfeño. Quienes siguen fiando y confiando en su novena de cabecera, son los incondicionales aficionados del SANI, que siempre esperan que su equipo dé lo mejor de sí mismo, que es mucho y bueno y que el próximo sábado, volverán a repetir esa confianza en su novena.
Porque San Inazio llegó a salvo y sano, muy sano, a la 2ª y definitiva fase de la LNBDH
Y es por ello, porque los celestes del botxo llegaron salvados al final de la primera fase y clasificados en la tercera posición, por lo que se disponen este fin de semana, a disputar con honores la tan referida segunda mitad de la División de Honor, compitiendo contra las otras cinco mejores novenas estatales. Una segunda ronda que habrá que beberla sorbo a sorbo, saboreando cada trago para digerirla de manera adecuada y sin atragantamientos. Sin embargo, el calendario ha deparado un comienzo un tanto engañoso. Por un lado, porque comenzaremos enfrentándonos en casa, pasado mañana sábado al quito clasificado, los catalanes del Sant Boi, que a buen seguro saltarán al diamante de El Fango con la intención de no regalar nada. Y por otro, porque la última jornada toca desplazarse hasta Tenerife para jugárnosla contra el Marlins que, por cierto, acaba de coronarse como campeón de la Confederation Cup. Engañoso, toda vez que se recomienza la competición contra los “de abajo”, sin que ello signifique que sean los más flojos. ¿Tal vez, y por qué no, hubiera sido mejor arrostrar desde la primera jornada la pelea contra los “de arriba”? Sea como sea, regresamos a la definitiva fase, con la ambición puesta en conseguir escalar posiciones, pelear por los dos puestos de cabeza y en el peor de los casos, pisar podio y clasificarnos para la disputa de la Copa 2023, a primeros del mes de agosto. San Inazio tiene poder, tiene hambre de victorias y tiene ilusión, pero no tiene miedo a enfrentarse a cualquier rival y en cualquier fecha en el calendario. Así lo ha venido demostrando hasta ahora y así continuará haciéndolo a partir de este próximo sábado a las 12:30. Se espera que luego de la victoria del primer partido, aplaudamos la del segundo que se celebrará a partir de las 16:00. Los rayos lorenzanos y su fanaticada estarán presentes y expectantes, unos sobre el diamante y los otros repletando las gradas del polideportivo de El Fango, como viene siendo habitual. Así ha de ser y así será. Zorte on.
En la mañana de ayer domingo, la novena que participa en la 1ª División “A”, denominada Liga Norte, puso el broche final a esta temporada 2023.
El segundo equipo saniarra ha dado por finalizada la competición, enfrentándose en casa a los siempre aguerridos peloteros zaragocistas del Miralbueno. Desafortunadamente, el calendario de esta liga no es tan extenso como el de la División de Honor, aunque sí contiene calidad y cierta intensidad, como para que su celebración proporcione a los cachorros celestes determinado rodaje y origine la ambición suficiente que les haga soñar con un futuro ascenso al equipo grande y por ello, su inclusión en una competición del máximo nivel estatal. De la mano de sus técnicos, Aitor Rubio y Sergio Acha los entusiastas beisbolaris (término acuñado por Galiana) saltaron al diamante de El Fango con la esperanza de una despedida de temporada con dulce sabor a triunfo. Fue un comienzo de partido equilibrado durante las tres primeras entradas, con un claro dominio desde el montecillo de ambos conjuntos, aunque el de color maño pronto hizo notar que su rodaje y veteranía, prevaleciera sobre la bisoñez de los entusiastas bateadores saniarras, que en muchos momentos del encuentro ofrecieron destellos de calidad que auguran prometedoras expectativas de futuro. Sin embargo, el déficit de competición doméstica en nuestro herrialde, comparado con la de la cuenca del Ebro, ponía de manifiesto una sensible inferioridad técnica, superada no obstante por un entusiasmo calculado y por la confianza puesta en tener mucho que ganar, más que en la posibilidad de poder perder este último partido de la temporada. Avanzado el encuentro, el marcador llegó a registrar un contundente resultado adverso de 10 x 1. Pero no se arredraron los azulones y a partir de diferentes cambios tácticos y estratégicos, se consigue un ramillete de ocho inapelables carreras que hacía presagiar una remontada en toda regla que, aunque finalmente no llegó, puso el luminoso en un definitivo 11 x 9. Se demostraba con ello que la calidad del equipo y su proyección, están marcadas en un calendario a corto plazo. Es cierto que se produjeron algunas torpes acciones en defensa, propias de esa referida falta de competición del equipo, pero fueron mucho menos importantes y graves que las originadas por los componentes del tercer equipo, el arbitral, No se pretende justificar la derrota, pero es procedente reseñar la aparente ausencia de interés y el demostrado despiste y falta de atención de los señores colegiados, en una liga que representa la antesala de la máxima competición estatal y que otorga a los peloteros, el absoluto derecho a ser debidamente atendidos, cuanto menos, en la aplicación exquisita y equilibrada de los diferentes reglamentos de juego. A pesar de todo ello (resultado final y actuación arbitral), resultó un encuentro entretenido y con emoción que la, una vez más, numerosa presencia de aficionados en las gradas, supo y quiso agradecer con entusiasmo y el calor de sus aplausos. Estamos seguros y convencidos de que la próxima “Liga Norte”, será mejor y más fructífera. Los cachorros del SANI, se despedían ayer con mucho apetito de competición que, a buen seguro, mantendrán hasta el comienzo de la temporada 2024. Así ha de ser y así será. Aurrera.
Ya conocemos el calendario de la segunda mitad de la Liga Nacional División de Honor 2023. Ahora comienza la “selectividad”. La parte de la competición más importante porque, no solo ella decidirá el campeón absoluto de la División de Honor, sino también, porque de la misma saldrán los cuatro mejores equipos que deberán disputar el tradicional playoff de la Copa 2023, a primeros del mes de agosto. En la recientemente finalizada fase de clasificación, nuestra novena obtuvo un meritorio tercer puesto, tal y como viendo siendo habitual en las últimas ediciones, que le otorga el derecho a completar el grupo de cabeza, compuesto por las seis mejores, que esta nueva y caprichosa temporada obliga a disputar la segunda competición más importante, durante el mes más caluroso del año, y otra vez, en la Ciudad del Béisbol de Benamejí. Hasta el 2022, la celebración de la citada Copa, se celebraba durante el primer tercio de la Liga Nacional, aprovechando las jornadas de descanso y/o recuperación, evitando con ello muchos problemas y demasiados desajustes en los clubes. Desarreglos, no solo en el ámbito puramente deportivo, que también, sino de fuerte carácter económico y altamente oneroso, que solo benefician a los clubes más preponderantes en ambos conceptos. Pero las decisiones asamblearias son de obligado cumplimiento y San Inazio siempre cumple con lo establecido y con sus obligaciones. En estos momentos, la obligación deportiva saniarra comienza este próximo fin de semana (sábado 24 a las 12:30) con la disputa en casa de los dos encuentros de la primera jornada de la 2ª y definitiva fase, contra Sant Boi, quinto clasificado.
El sábado 1 de julio, a partir de las 11:00, será el otro equipo catalán y cuarto clasificado, el Viladecans, quien visitará El Fango. Luego vendrá el primer desplazamiento que tendrá como destino el diamante arrocero de los Astros Valencia el día 8 de julio para a continuación, el domingo 16, competir de nuevo en El Fango contra Beisbol Navarra, el mismo día que en Nafarroa se estará entonando el “triste de mi” sanferminero. Finalmente y para dar carpetazo a la Liga Nacional, los de Pocero deberán viajar a la isla de la luz y el sol. Tenerife los recibirá los próximos días 22 y 23 de julio. Cinco jornadas, con tres de ellas a disputarse en casa que, a buen seguro, han de ofrecer un precioso espectáculo con grandes quilates de calidad beisbolera. Luego de un largo mes sin competición estatal, las gradas del polideportivo de El Fango se vestirán de gala para recibir a los muchachotes celestes, que volverán a notar el calor de sus incondicionales aplaudidores, que con toda seguridad reventarán sus manos con fuertes aplausos, y sus gargantas, con atronadores decibelios de ánimo. Así ha de ser y así será. Aurrera SANI, eta zorte on.
Excepto los dos puestos de cabeza, el resto de posiciones de la tabla, ya han sido adjudicadas. Después de esta última jornada, San Inazio mantiene la tercera plaza de la LNB DH 2023
“Sufro de hambre aunque me alejo por voluntad propia de las ganas de comer”, decía Leopoldo María Panero, el poeta loco desde su encierro en el manicomio.
Ni Sant Boi dio sorpaso a Viladecans, ni Viladecans se lo puso fácil a San Inazio, ni los saniarras encontraron las ganas de comerse a los amarillos del Vila, a pesar de sufrir por hambre de victorias. SANI, no sufrió locura como la que padeció Panero, pero no hizo gala de mucha cordura deportiva en ninguno de los dos juegos y a punto estuvo, ayer mañana, de perder la cabeza como ya lo había hecho en el partido del sábado. Es cierto que con resaca, pero con pundonor y algo más de ambición, consiguió doblegar ayer domingo a un Viladecans que volvió a ponérselo difícil en ese segundo juego, y aunque éste recortó distancias luego de un 4 x 0 en contra, colocándose en un 4 x 3 en el 7º inning, la contra fue definitiva al final de las nueve entradas en las que los inazios del botxo, con un efectivo trabajo desde el montículo y algunos oportunos batazos, se llevaron la victoria, con un infartante resultado final de 5 x 3. La inapelable derrota sufrida el sábado por un contundente y exagerado resultado de 11 x 2, parecía abrir el camino a finiquitar las ilusiones de los de Pocero que ambicionaban, dependiendo de los resultados de los dos de cabeza, aspirar a ocupar la segunda plaza. El sábado, todo se fue por la borda. Elio Silva –que aún mantiene liderazgo de juegos ganados- sorprendentemente, cedió y se llevó la segunda derrota de la temporada. Tampoco los bates azulones dispararon la suficiente y oportuna munición contra la dura quilla del buque tripulado por los viladecanenses y aunque lo intentaron una y otra vez, el buen trabajo de Eric Páez sobre el montecillo durante sus 9 IP, en esa una, y otras veces más, se lo impidió También una, y otra vez más, lo intentaron los dos lanzadores que refrescaron a Silva, a pesar de los 10 sacrificados en home, que se repartieron Elio y Mota (4 y 6). En esta ocasión Giovanni Ramírez no tuvo su día y nada pudo hacer para redirigir el feo resultado en contra que se encontró dibujado sobre su peana de lanzar cuando se subió para relevar a Mota. Feo primer resultado y feo también el historial de este primer partido del SANI. A pesar de que Leo Correa (doble y sencillo) y Frederman López, sacudieron dos incogibles cada uno y otros cuatro sencillos que se los repartieron Moisés Grance, Carlos Alvarado, Daniel González y Fidel Torres “Mañé”, nada pudieron hacer contra el ramo de espinas en forma de 14 hits que recibieron de los bates catalanes. Parecía que esa citada dura resaca de la tarde anterior, iba a condicionar grandemente el comienzo del juego de las once de la mañana de ayer domingo. Sin embargo no fue así, porque San Inazio saltó al diamante con otro dibujo en su cara y de la mano de un nuevo lanzador. Fresco, entero y comprometido como siempre, Roy Hernández, durante las siete entrada que lanzó, dio buena cuenta de su experiencia en lides comprometidas y volvió a ganar un juego que se le complicó por momentos, dada la ambiciosa rebeldía de los bates catalanes. Hernández recibió 9 hits, pero se llevó por delante a 9 bateadores en su cajón, antes de pasarle el testigo a Leonel Mendoza que en sus dos innings, se cargó a otros 4, sin recibir hit ni otorgar ningún boleto. En esta ocasión, Yoel Caballero destrozó su madero a base de sacudir 5 misiles, dos de ellos de dos bases y Daniel Moreno repartió otros 3 sencillos incogibles, a los que se unieron los 2 de Carlitos Alvarado (doble y sencillo) más los finos de Leo Correa, Moisés Grance y Frederman López. Quien en este juego se bajó asustado del montículo fue Kerson Trinidad, que tan solo pudo conseguir 3 struckouts saniarras en sus 8.1 IP.
Una doble jornada en forma de moneda con una cara y una cruz. La cruz la arrastraron los celestes el sábado, aunque consiguieron sin embargo darle la vuelta y ver una más favorable cara en el segundo juego del domingo. Finalizada por fin, esta primera fase de clasificación, con un más que meritorio y trabajado tercer puesto, solo queda ya esperar al sorteo para competir contra las otras mejores cinco novenas en la definitiva segunda mitad, que clasificará, entonces sí, para la alcanzar la corona de la Liga Nacional División de Honor 2023 y al cuarteto de cabeza para la disputa de la Copa, en el caprichoso primer fin de semana de agosto, allá en la sucursal de la caldera de San Pedro, useasé, Benamejí, provincia de Córdoba. Ahora toca un merecido descanso y un también merecido, reajuste de esquemas y proyectos a muy corto plazo. Enhorabuena SANI, que a buen seguro es más meritorio ser cola de león que cabeza de ratón.