Saiatu Sanirekin.
Egun eta partaidetza gutxi geratzen dira
Ez despistatu!
Prueba suerte con el Sani.
Ya quedan pocos dias y pocas participaciones
¡no te despistes!
Saiatu Sanirekin.
Egun eta partaidetza gutxi geratzen dira
Ez despistatu!
Prueba suerte con el Sani.
Ya quedan pocos dias y pocas participaciones
¡no te despistes!
Historias de “bodegas”…
“A veces es necesario creer en lo imposible, nos da esperanza” (Luis Zueco en El tablero de la Reina)
Hay viajeros a quienes les gusta visitar bodegas de vino en general, bodegas jóvenes y especialmente, las bodegas centenarias.
Viajeros que recorren con sumo interés sus instalaciones y a quienes agrada curiosear en las historias que se cuentan sobre ellas, relacionadas con el origen de su fundación y otras, y que de manera especial, les encanta conocer determinadas anécdotas y peculiaridades de interés que las caracterizan y las convierten en bodegas especiales.
Así, tenemos por ejemplo, la curiosa historia de una de esas bodegas riojanas fundada en el año 1890 y que aún conserva la vetusta instalación eléctrica, en la que una larga pértiga de madera, con forma de ele invertida con dos polos de metal y de manera manual, conectaba (y a día de hoy sigue conectando) el encendido de la bodega.
Se dice de ella, que fue la primera bodega del estado en dejar atrás para su iluminación, las velas de cera y los rústicos candiles de aceite.
Curiosa y precisamente, en ese 1890, las localidades de Haro y Jerez de la Frontera, fueron las primeras poblaciones que alumbraron sus calles con luz eléctrica.
De ahí viene la famosa frase de: “Ya llegamos a Haro, ya se ven las luces”.
Pero también hay viajeros curiosos a quienes les agrada visitar “bodegas de agua”, tan sanas y saludables, o más, que aquellas otras que elaboran y embotellan los zumos de la uva.
Bodegas de agua, como la recientemente visitada por nuestro Club que, además de embotellar su propia agua minero medicinal “de forma amable y sumamente cuidada”, también refiere curiosas e interesantísimas anécdotas e historias contrastadas y refrendadas por viejos manuscritos aún conservados.
Lo que ahora es una “bodega de agua”, antaño era un célebre y selecto balneario ubicado en el viejo barrio de Alzola, perteneciente a la localidad guipuzcoana de Elgóibar.
En sus distinguidas instalaciones se daban cita, además de egregios personajes, monjas y curas, monarcas y lacayos y por supuesto, también se citaban (o aparecían sin cita) pequeños “personajillos” con larga cola y cuatro patas.
Precisamente y referido a uno de ellos, con nombre propio y castizo, versa una de las más curiosas historias del citado balneario, la Historia del Ratoncito Pérez.
Pero esta breve historia tiene otros dos personajes reales, personajes de verdad.
Uno de ellos, auténticamente regio, el otro, con larga sotana negra jesuitina y complementada con guerriko de color rojo que, curiosamente, había nacido en Jerez de la Frontera.
Esta es la curiosa historia de un sagutxu vasco que se convirtió en el bienhechor del bienestar emocional de millones de niños del amplio universo.
Veamos pues.
El pequeño cuadrúpedo, se llamaba Pérez, al de la sotana lo denominaban Padre Coloma y el regio, era nada más y nada menos que un monarca, el decimotercer Alfonso, Alfonso XIII.
Cuentan los manuscritos hallados en aquel histórico balneario, que el Padre Coloma, el llamado “Jesuita de los balnearios distinguidos” (por cierto, cura nada hagiográfico) y que ciertas crónicas de la época referían que al parecer, no hacía vida conventual, se encontraba en Alzola, hospedado como mentor espiritual del futuro monarca.
El niño-rey, aquejado permanentemente por el excesivo y caprichoso ataque por el abuso de la sacarosa que castigaba inmisericordiosamente su infantil dentadura, lloraba desconsolado por la nueva pérdida de otro de sus molares.
Ni Doña María Cristina, procedente del Imperio Austriaco y a la sazón, vientre y ubre que fue del ínclito reyecito, ni todos los acólitos y lacayos que la rodeaban, conseguían calma alguna para la tristeza y desconsuelo del pequeño príncipito.
Tan solo la oportuna, conveniente y acertada ocurrencia del jesuita, salvó las desdichas del regio Alfonso.
El Padre Coloma, que reposaba holgadamente en una de las estancias anejas a las dependencias reales (“dicen” que no holgaba, sino descansaba y reflexionaba espiritualmente), en una de esas noches de reflexión, observó cómo un vivaz sagutxu recorría velozmente su estancia, transportando en su hocico un pequeño pedazo de comida robada, de color blanquecino, que al de la sotana le pareció y sugirió que pudiera ser, pero no era, un diente humano.
La utópica pero ambiciosa imaginación del jesuita, cual brote de tierna hoja de planta, eclosionó de inmediato, llegando a la conclusión de que, en ese momento, había encontrado el excelente y definitivo motivo para distraer y endulzar los ánimos de su pequeño y real protegido.
Esa noche decidió cerrar sus libros de santa lectura y reflexión cristiana, se sentó en la silla de su celda, que no era silla, sino orejero, ni era celda sino aposento y despacho, y dio rienda suelta, sin moderación ni medida a su fantasía creativa y comenzó a crear. Y creó.
Creó e inventó un cuento infantil que, aquella misma mañana, regalaría al decimotercer Alfonso de todas las Españas, para consolarlo por sus aflicciones.
Puesto que conocía con suficiencia a Alfonsito, sabía con certeza que la historia que acaba de inventarse, le iba a resultar graciosa y llenaría de ánimo su desconsuelo dental. Supo de antemano que aquella párvula fantasía iba a proporcionar al soberanito, entretenimiento y diversión, incluso relajo suficiente para sus penas.
Y a fe que lo consiguió, dada la algazara que provocó en el hijo de Doña María Cristina, la reina consorte.
Al príncipe Don Alfonso León Fernando María Santiago Isidro Pascual Antón de Borbón y de Habsburgo-Lorena, entonces niño y más tarde rey, a partir de aquel momento y luego del oportuno conocimiento y lectura del cuento, no le importó seguir perdiendo dientes (y más tarde la corona real) puesto que había hallado consuelo emocional y encontrado un amigo imaginario que, con cada pérdida dental, le obsequiaba con maravillosos regalos.
Así, con el cuentecito, don Alfonso obtuvo una gran recompensa y el Padre Coloma… la suya. La que fuera, y la que fue.
Pero esa es otra historia.
La historia, breve pero real (nunca mejor dicho) que aquí hemos contado, es la referida a desconsolados lloros y dolores por pérdidas dentales infantiles, mitigados por la imaginación de un hombre con sotana y faja roja, (que creyó lo imposible), a ciertos acontecimientos sucedidos (y refrendados) en un balneario de nuestro herrialde, y ocasionados por un pequeño sagutxu, vasquito él, que se convirtió en un cuento universal que todos conocemos y que desde esta página, y ahora, no es menester desgranar:
“El cuento del Ratoncito Pérez”
Un roedorzuelo vasco que bien se pudo haber llamado Iñaki, Pello o Aitor y un balneario llamado Altzola que llegó a contar con estación de tren y estafeta de correos propias, son los orígenes de esta sucinta historia, fueron el origen del cuento del ratoncito que continúa canjeando regalos por dientes de leche.
¿Además de viejos manuscritos y gruesos muros de piedra, en el pueblo de Altzola se habrá encontrado el arsenal dentario de Pérez?
Chi lo sa.
La mañana de hoy lunes 30 de Octubre, puede anotarse en la agenda del Club, con letras mayúsculas y en negrita.
Una delegación del SAN INAZIO BILBAO BIZKAIA, encabezada por nuestro presidente, Fernando San Andrés, junto con el incombustible responsable deportivo, Kepa Pocero, acompañados de uno de los históricos saniarras de pro y antiguo presidente, Miguel Rubio y del igualmente saniarra y gran colaborador de la entidad, Jose Sordo, ha girado visita de cortesía a las instalaciones de ALZOLA BASQUE WATER.
Aguas Alzola, el agua de nuestro país, embotellada de forma amable y sumamente cuidada, procedente de un manantial natural propio, que ya desde principios del siglo XIX era usada y consumida, dada la oferta de sus propiedades minero medicinales y que a mediados del mismo, fue declarada de “utilidad pública”, ha abierto esta mañana sus puertas y su historia, a nuestra delegación oficial.
De la mano de su Director General, Patxi Casal y luego de un interesantísimo repaso histórico referido a la apertura en 1846 del inicialmente denominado “Balneario de Urberuega”, la delegación saniarra ha recorrido las modernas y actuales instalaciones (recientemente recuperadas del inmisericorde castigo de imprevistas inundaciones) y desde luego disfrutado, y mucho, de la observancia de las históricas estructuras y sus orígenes, cuidadosamente conservadas.
Estructuras de piedra, adobe y agua. Agua sanadora.
Referían los pioneros y fundadores que eran aguas milagrosas, refrendadas, al tiempo, por las analíticas sanitarias oficiales de la época que indicaban, eran cuasi milagreras.
Aguas que al parecer fueron milagrosamente “curadoras” de múltiples y diferentes enfermedades del cuerpo y que, en aquellas instalaciones y entonces, también cuidaban del alma.
El repaso visual, acompañado de una profusión de anécdotas y vivencias balnearias, aliñadas con curiosas e interesantes historias que finalmente se han incrustado en el acervo popular (de las que en próximos días hablaremos), ha dado como resultado una más que interesante, emocionante y emotiva visita.
Si inicialmente las aguas del balneario eran curativas, las que actualmente embotella y distribuye esta marca comercial, dirigidas a la salud pública, no le andan a la zaga.
Es muy probable que este primer contacto con quien fue un excelente cátcher saniarra, y ahora responsable de Basque Water, pueda ser el primer paso y el inicio de una probable y futura relación de cooperación entre el deporte de alto nivel e integración social que representa el SANI, con la demostrada apuesta por la salud en general, y físico deportiva en particular, de Aguas Alzola, nuestro agua de cabecera.
Que así sea.

SAN INAZIO BILBAO BIZKAIA desea expresar y transmitir un sincero y emotivo agradecimiento, a toda la excelente y cada vez más numerosa afición que, de pie o sentada, ha tenido una importantísima presencia en las gradas de nuestro diamante, apoyando a nuestros equipos durante toda esta temporada, recientísimamente finalizada en casa.
Agradecimiento, porque desde la curiosa ambivalencia que ofrece nuestro campo, nos hemos sentido siempre arropados e incluso mimados, por vuestra constante presencia.
Sabemos que, el polideportivo El Fango que alberga la sede del SANI y en lo que refiere, exclusivamente, a la estructura de la propia instalación, nos es precisamente el mejor de los campos en los que se desarrolla la Liga Nacional.
Pero existen muchos “sin embargos” que lo hacen, probablemente, el MEJOR diamante de la competición, puesto que jornada tras jornada, vosotros habéis demostrado también, ser la MEJOR de las aficiones.
Somos conscientes de que tanto su ubicación, como los precarios sistemas de comunicación por transporte urbano, representan un importante inconveniente.
Como inconveniente es, y se añade, la carencia de un mínimo servicio de restauración mientras que, a cambio, solo encontráis unas lejanas e impersonales máquinas expendedoras de café o refrescos, sin olvidar, además, que los esenciales servicios higiénico-sanitarios, también se encuentran demasiado alejados de las tribunas.
Esas tribunas que resultan frías y escasamente acomodadas, con simples y toscos asientos corridos de duro cemento culero y que a diferencia de otros deportes anejos al nuestro, no ofrecen una muy cómoda estancia en los días de impenitente sol y menos aún, protegen de la terca, tradicional y familiar lluvia bilbaína, por carecer de un techado protector.
También la mala distribución de las columnas luminarias, siguen sumando inconvenientes a los descritos, ya que en numerosas ocasiones impiden la correcta y completa visión que os obligan a “poneros en pie”, para observar el destino de algunos largos batazos.
Por todo ello, pero en un importantísimo “sin embargo”, por encima de todos los inconvenientes referidos y dentro de esa referida ambivalencia de nuestro “pequeño y familiar estadio saniarra”, éste tiene mucho de positivo, porque tiene “un algo” que no es habitual verse en otros más cómodos y mayores estadios del estado: SOIS VOSOTROS, nuestra incondicional afición que a lo largo de toda la competición, sin escatimar fuerza y calor en vuestros aplausos y potencia en los gritos de ánimo, nos habéis ayudado a conseguir victorias y en algunos otros momentos, a aplacar nuestro desánimo.
Por eso, vosotros, nuestra reconocida y altamente apreciada afición, representáis uno de los grandes valores y un activo importante que nuestro humilde Club atesora, siendo por tanto que nos veamos en la necesidad, así como en la agradable obligación, de daros a todas y a todos, nuestras más sinceras y afectivas GRACIAS.
La Liga ha terminado, pero aún nos queda por disputar la Copa, aunque en esta ocasión lejos de casa y de vosotros y es por ello que os emplazamos a que regreséis la temporada próxima, con un profundo sentimiento y un: ¡OS ESPERAMOS Y VOLVEREMOS A ENCONTRARNOS!

Adiós Señor Cano.
El pasado viernes conocimos la triste noticia del fallecimiento de Don Jesús Cano, progenitor de una importante saga beisbolista, por siempre y por todos, conocidos como “Señor Cano”
Pocos conocían, salvo en su entorno más cercano y familiar su nombre de pila.
Pero en el recuerdo y en la memoria de todos, todos, siempre quedará la figura de un auténtico caballero, sin lanza ni armadura, pero armado y recubierto de virtudes que lo convirtieron en un personaje real, querido y respetado por todos quienes lo conocimos y tuvimos el placer y el honor de compartir con él varias décadas de béisbol y amistad.
Desde esta página que representa a toda la familia de SAN INAZIO BILBAO BIZKAIA, expresamos nuestro más sincero y profundo sentimiento por una pérdida tan importante, junto con el deseo de que descanse en paz.
Agur, betiko arte adiskide.
Goian bego.
Luego vendrán los partidos de la 2ª Fase de la Liga.
De momento, nueva semana sin competición.
Descanso obligado de nuestro equipo.
San Inazio afronta la última jornada de esta Primera Fase de la Liga Nacional, enfrentándose al Viladecans, en el Estadio Olímpico del Baix Llobregat, los próximos días 10 y 11 de este mes de junio.
77,78%
Ese es el porcentaje de victorias alcanzado por el SANI en esta primera mitad de la División de Honor 2023.
En diferentes y numerosas ocasiones, los saniarras se han tropezado con la novena catalana del Vila, en otras tantas ediciones de los playoffs ligueros y/o de Copa.
Es cierto que en alguno de esos episodios, los encuentros con los muchachos de Félix Cano, han resultado verdaderos tropiezos/tropezones, cual morrillos insalvables o difíciles de esquivar.
En muchos de ellos, los celestes han encontrado en esas piedras, grandes obstáculos. Pero no es menos cierto que en varias de esas oportunidades, los del botxo también encontraron herramientas adecuadas para desmenuzar aquellas rocas y llevarse lucrativas victorias.
En el caso de esta última jornada, no se trata de un playoff propiamente dicho, sino de unos encuentros que establecerán las posiciones de ambos equipos en la clasificación general provisional, que decidirá la tabla de los seis mejores conjuntos de la liga y que dará derecho a participar en la segunda y definitiva fase, que será la responsable de coronar al campeón absoluto de la edición 2023, de la Liga Nacional División de Honor.
Actualmente, los peloteros de Kepa Pocero se sitúan terceros, por detrás de los canarios de Marlins Puerto Cruz y de los Astros valencianos, pero por delante de los del Viladecans, que ocupan la cuarta plaza.
Es por tanto y sea cual fuere el resultado de la próxima jornada, la última asignatura que SANI debe aprobar antes de dar carpetazo a la actual fase de clasificación, pero teniendo en cuenta que ambas novenas están ya, prácticamente clasificadas.
Tercer y último viaje a Barcelona, por el momento, confiando sea la tercera y “refinitiva” jornada victoriosa en tierras de La Moreneta.
Este fin de semana, la Liga Estatal se toma un respiro que se aprovechará como jornada de recuperación a efectos de reestructurar el calendario y la clasificación general, con algunos partidos suspendidos o no realizados y para otros menesteres técnicos y organizativos federativos.
San Inazio se tomará esta semana de descanso para realizar tareas de mantenimiento estructural deportivo, para obtener la recuperación de inoportunas lesiones y para reducir entre sus peloteros los niveles adrenalina, disparados por la propia competición y elevados por la disputa de la última jornada fuera de casa.
Pero también será utilizada para encargar a los talleres de reparación, la oportuna inspección técnica de sus bates y la correspondiente recarga de efectiva munición de los mismos.
Toca revisar también los velcros adhesivos atrapabolas de los diferentes guantes, así como ordenar ideas y comprobar que el objetivo marcado al comienzo de temporada sigue intacto y para observar que la elaborada composición del equipo no se resquebraja por algunos “castigos” –injusto o no”- sufridos sobre el diamante.
Y desde luego, para comprobar que dentro de ese objetivo citado, continúa reinando la ambición deportiva y la aspiración de obtener victorias en las tres jornadas que restan para finalizar esta primera fase de la máxima competición estatal, afianzados en los puestos de cabeza, e incluso realizando un posible ascenso de escalones en la misma.
Por delante quedan los enfrentamientos a mediados de junio en la última jornada y fuera de casa, con uno de los máximos rivales que arañan las espaldas de los botxeros: el CBS Viladecans.
La novena de la villa de los canes, aunque con una jornada disputada menos, se sitúan justamente detrás de los saniarras y aunque a ellos aún les queda por enfrentarse al colider Astros, siempre es uno de los tres rivales más peligrosos del grupo celeste.
Pero para llegar a tres, es necesario pasar por encima del uno y del dos.
El uno, tiene nombre cesaraugustano y se llama Miralbueno.
Es de esperar que para esa próxima jornada, los de Pocero tengan todas sus armas en perfecto estado de revista y produzcan los resultados necesarios y esperados.
Así ha de ser y a buen seguro así será.
Mientras tanto, descansemos pues.